Miércoles 18 de septiembre, 2019
  • 8 am

Me quiero complicar contigo

Andrés Merino
Por

Andrés Merino

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Por Andrés Merino
Que el candidato presidencial del Frente Amplio hace agua por varios costados ya no va siendo novedad para nadie. Primero, y ya nos hemos referido a ello, se dejó pegar un soberano líneazo al aceptar como compañera de fórmula a una señora que no es otra cosa que un cuadro del Partido Comunista. Una dupla en donde el presidenciable tiene un discurso generalmente conciliador e impreciso, y la vicepresidenciable uno de barricada y de incitación a la lucha de clases flaco favor le hace a una coalición de gobierno que cruje en toda su estructura.
No vemos a un elenco medianamente preparado acompañando a Martínez. Los ministros, lejos de apoyar su candidatura parecen un grupo de pollitos en fuga (título de película infantil, adecuado a este momento), y no ejecutivos orgullosos de sus gestiones.
Mujica, olfateando un panorama que ha virado de castaño a oscuro abre el paraguas y prepara a su tropa para una muy probable derrota. A su vez, alertado del terreno que gana el Partido Comunista día a día, anuncia que encabezará la lista del MPP para balancear la influencia de sus enemigos íntimos de toda una vida. De apuntalar a Martínez ni habla, luego de haber bloqueado su candidatura en por lo menos dos ocasiones.
Su ex candidata, Miss Antel Arena, ya no camina a su lado y se apresuró al día siguiente de las Elecciones Internas a acordar con los comunistas.
Astori asiste, ya sin entusiasmo, a la dispersión de sus dirigentes y votantes.
El Partido Socialista gira violentamente hacia la Izquierda.
Idas y venidas, luchas traperas de espaldas a la realidad nacional confunden más aún a un confundido Martínez, que por supuesto, comete error tras error y para de tartamudear en cada aparición pública.
El sainete que lo tiene de protagonista junto al artista El Gucci, a la agitadora Fabiana Goyeneche (del sector Casagrande, liderado por Constanza Moreira) y al actual Intendente de Montevideo Di Candia, es un claro ejemplo de cómo crearse un problema de la nada.
La peregrina idea de un grupo de dirigentes frentistas de que llevando de candidato a diputado a un cantante de plena, de visibilidad popular, les iba a reportar beneficios electorales, se ha convertido en un boomerang que no ha hecho otra cosa que pegarle en medio de la frente al candidato presidencial. Resulta que Daniel Martínez se presta al juego publicitario y apoya entusiasmado la idea, con fotos y confites incluidos. Y así El Gucci, que de política y de elaboración de leyes entiende como yo de Mecánica Cuántica, y sin saber “qué trolley tomar”, como dice el tango, para llegar al Palacio Legislativo, se probó el traje de candidato por unas horas hasta que desde filas del mismo Frente Amplio, concretamente desde el nido feminista que comanda Fabiana Goyeneche, acabaron con el berretín de ser diputado. Esta “ingobernable” chica, al decir de Martínez, se encargó de recordar al país que el cantante había sido acusado (aparentemente en las redes y no en la Justicia), de acoso sexual, y exigió que se lo excluyera de la reciente candidatura. El presidenciable, corrido con el poncho por esta fanática apoyada por su sucesor en la Intendencia, debió poner marcha atrás y terminar con las aspiraciones parlamentarias del artista quien, con justa ira, pues no tenía ni tiene cuentas con la Justicia, ha visto manoseada su imagen gratuitamente en los últimos siete días. Y hacia la Justicia, ahora sí se encamina, para demandar a Martínez y Cía.
Lío gratis y mal manejado por el cabeza de fórmula frentista.
El Gucci dice premonitoriamente en una canción: “…me quiero complicar contigo…”.
Martínez no para de tararearla mientras planifica su próxima metida de pata.