Domingo 22 de mayo, 2022
  • 8 am

Otro Museo utópico

Néstor Albisu
Por

Néstor Albisu

319 opiniones

Hace tiempo te dejé colgado con ejemplos de Museos que me hubieran gustado ver, pero que por la naturaleza de lo que pretendía exhibir entraban en el terreno de lo utópico.

Salió el 1º y luego con tus sugerencias vinieron otros. Después, largo silencio. Hoy pienso revivirlos. Lanzo así este, esperando sugerencias que me ayuden a que tengan la continuidad de otrora.

Me gustaría ver expuesta…

Aquellas pelotas de fútbol pintadas de blanco para jugar los primeros partidos nocturnos salteños.

Hacían recordar el tango “Y todo a a media luz”. No existían los adelantos de hoy. Cuatro torrecitas con bujías comunes un poco mayores que las caseras era toda la luz aportada. Para ayuda se ponían pantallas reflexivas y se pintaban las pelotas de cuero con pintura blanca. Se retocaba en los entre tiempos y a tener buena vista para poder verlas.

Los pomos “Lanza perfume” de los carnavales del 30 Y 40.

Llegamos a ver los últimos antes de ser prohibidos. Cuando el delicado perfume original, dedicado homenaje a las damas, fue sustituido por éter (que cegó por instantes a muchos). Culminó cuando el líquido llegó a ser resultado de un contenido deseo de evacuar cerveza tomada exageradamente.

Una foto de un grupo de estudiantes de facultad.

Que a pedido del Decano organizamos un asado a la tripulación aérea cubana (62-63) que trasladó al “Che”a hablar con nuestras autoridades Nacionales. A medianoche cuando vinieron a buscarlos, junto al chofer del micro, alguien nos habló y al reconocerlo nos quisimos morir….Pero ese relato inédito, merece un Divague completo.

Jugando un campeonato de menores en Salto Uruguay,desde larga distancia tiramos al cesto porque terminaba el partido,y al convertir salimos campeones.

Nuestro técnico, el querido y recordado “Flaco” Da Cruz colgado de mi cuello sería la medalla más preciada, por el momento y el amigo en el recuerdo.

Cuando a los 8 años descubrí la identidad de los Reyes Magos.

El día anterior, la vieja me pide algo del ropero y al revolver del estante superior veo surgir una pelota de cuero.¡Si! de cuero-cuero, como la de los jugadores de primera. Quedó picando junto a mí. La recogí y la devolví a su lugar, callando el hallazgo. Cuando la volví a ver en mi zapato la mañana de Reyes, me estremecí. No sabía si llorar o reir. Por eso cuidé luego que mi hijo y nietos tuvieran el derecho de discernir sobre lo positivo o no de conocer la realidad de una fantasía.

Cuando en 1945 con 7 años sentía hablar de la prueba que se haría de explosión atómica,obre la isla Bikini.

Sentí temprano miedo. Según algunos científicos desarrollarían una cadena de rupturas atómicas que terminarían con la vida y el planeta. Recuerdo aún la sensación de alivio cuando a media tarde, la gente mayor comentaba el éxito de la explosión.¿Éxito? Tal vez no de la forma imaginada pero desde entonces se han roto mucho más cosas que átomos. Einstein, autor teórico de la división atómica y la energía que produciría, desilusionado con el uso que se le había dado a su brillante estudio, dijo: ”Que tiempos estos…donde es más fácil romper un átomo que romper y terminar con los prejuicios. ¡Si lo sabría! Expulsado de Alemania por judío, de Suiza por Alemán, etc. Fue a pesar de su brillante mente y su firme camino de libre pensador, donde decía había encontrado ya mayor el primer remanso de su errante vida como verás este muestrario de nuevo Museo Utópico va con más comentarios. Es que al pasar el tiempo hay que aclarar, decir como decía el Dr. Preve cuando ya anciano no dejaba de estar en actividad: ”Y ustedes que quieren?¿Que espere la carroza sentado en la vereda, prefiero tomarla caminando, si mi físico aguanta”

Esperando vuestras colaboraciones. Hasta pronto.