Viernes 16 de abril, 2021
  • 8 am

No es el miedo, es la esperanza

Rodrigo Goñi
Por

Rodrigo Goñi

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Por el Cr. Rodrigo Goñi
El Frente Amplio, en un escenario de fragilidad electoral, donde después de quince años de gobierno ve peligrar su continuidad, está apelando al conservadurismo para sostenerse en el poder.
Es decir, apela al miedo natural que cualquiera puede tener a perder algo de lo que tiene, y entonces les dice a los beneficiarios del Mides, que los blancos vamos a cortar con los subsidios que esa cartera brinda, e insisten con el tema, y le dan matraca, y no importa que se les diga que no es así, no importa que se escriba en el programa de gobierno que no es así, no importa que se les diga que el Mides no alcanza a costar trescientos millones de dólares por año y que esto no significa ni siquiera el dos por ciento del total del presupuesto, y que en consecuencia no mueve la aguja presupuestal; nada les importa, excepto apelar al miedo de decenas de miles de votantes a perder el subsidio.
Apela también al miedo de quienes tienen un salario, diciéndoles que los blancos vamos a terminar con los consejos de salarios para así derrumbar el poco o mucho bienestar que se tenga a partir del trabajo, y de nuevo, tampoco importa lo que les digamos o escribamos, porque lo que les importa es apelar al miedo de aquellos que aspiran a no perder salario.
Y así podríamos seguir analizando los miedos a los que el Frente Amplio está apelando para seguir enquistado en el poder.
Lo que no están tomando en cuenta, es que ya la gente tiene suficientes miedos, porque la situación de inseguridad laboral que están viviendo los desborda, porque ven como día a día, las empresas cierran, el desempleo crece y las expectativas de mejoras no se avizoran.
Porque la gente observa como el gobierno se desespera por atraer inversiones extranjeras, al punto que no solo les exonera de todo impuesto, sino que les pone alfombra roja y endeuda al país para hacer inversiones públicas que le mejoren la ecuación a esas empresas, siendo la nueva inversión de UPM en Paso de los Toros, un ejemplo emblemático.
Porque la gente sabe, y esto más allá del rechazo que en general el ciudadano siente por este sector, que en Uruguay, cuando la agropecuaria anda mal, el país no funciona, y por eso el Frente Amplio una y otra vez, acusa a la oligarquía conservadora de los males nacionales, como si el manido campo alguna vez hubiera tenido poder sobre las decisiones del gobierno.
Porque además, olvida el Frente Amplio, que el mayor miedo que tiene la gente hoy, es por la suerte de sus hijos, no solo en el campo laboral, sino por su propia seguridad personal, porque lo que sobra es el temor a que un día suene el teléfono, anunciándole la peor desgracia que cualquier padre puede sufrir.
Porque como bien dice nuestro candidato, el gobierno no se gana con miedo, se gana con esperanza.