Viernes 22 de noviembre, 2019
  • 8 am

El “Gucci-Gate”

Fulvio Gutiérrez
Por

Fulvio Gutiérrez

122 opiniones

Humberto Castro era un militante batllista que ingresó al Frente Amplio, cuando la creación del Encuentro Progresista, con la finalidad de ensanchar el espectro político de la izquierda. Su sector se llama Baluarte Progresista, y la lista, identificada primero con el número 800, y ahora con el 890, no ha tenido los votos necesarios como para lograr banca en el Parlamento (en verdad es difícil que lo logre), pero le suma al Frente, sin perjuicio de que siempre hay cargos políticos para quienes aportaron a la victoria. Para la próxima elección de octubre, Castro logró la adhesión de un cantante popular, Gustavo Serafini, conocido como “el Gucci”, que iría en el segundo lugar de la lista a Diputados. Todos sabían que no tendrá posibilidad alguna de ingresar a dicha Cámara, pero se entiende como algo obvio que la popularidad del cantante de cumbia, les podría atraer un interesante –y necesario- aporte de votantes.
El Ing. Daniel Martínez, candidato a la Presidencia de la República por el Frente Amplio, se alegró de la propuesta de Castro y actuó, sin profundizar mucho (o nada), a favor de la nueva adhesión. Visitó al Gucci en su domicilio, se intercambiaron abrazos, agradecimientos, risas y fotos, que luego se hicieron públicas. Según parece, el cantante había colaborado anteriormente con el Frente Amplio en la grabación de un “spot” publicitario y en una propaganda que le habría solicitado –en otra oportunidad- la Directora de Desarrollo Social de la Intendencia de Montevideo Fabiana Goyeneche.
La publicidad del encuentro Martínez-Gucci, fue el detonante de un problema político de envergadura con sabor a escándalo, que puso en el “ojo de la tormenta” a la inexperiencia y falta de “cintura” y sentido común del Ing. Martínez.
Las militantes feministas sacaron a luz lo que consideran las denuncias que tiempo atrás le habían hecho algunas mujeres a través de redes sociales, donde se acusaba al Gucci de actos que entrarían dentro de la denominada “violencia de género”. Todo eso, pese a que cuando surgieron esas acusaciones públicas, el cantante se presentó a la Justicia y se puso a disposición para que se lo investigara, por lo que obtuvo una retractación y pedido de disculpas de la denunciante. Lo realmente trascendente, es que el rechazo a este cantante popular, se convirtió en una especie de juicio público sin garantías, lo que eventualmente puede perjudícalo en su trabajo y en su forma de ganarse la vida organizando espectáculos bailables.
El tema sigue pendiente y está claro que Martínez actuó con apresuramiento, tal vez en la desesperación por la búsqueda de votos, dado lo que dicen las encuestas. A Martínez le faltó cintura porque el Gucci casi con seguridad no iba a obtener una banca de Diputado, y obviamente, tampoco un cargo en el gobierno departamental porque eso será decisión del propio Martínez que obviamente la debe descartar desde ya. Por tanto, si dejaba pasar el tiempo, nada más hubiera pasado. Pero Martínez demostró por segunda vez (la primera fue la “novela” para elegir a su candidata a la Vicepresidencia), su inexperiencia para manejar estos temas políticos.
El movimiento feminista, Fabiana Goyeneche, el Intendente Di Candia, y el propio Gucci que grabó la entrevista con Martínez y la hizo pública, agitaron el avispero. En términos del medio rural, le pegaron una pedrada al camoatí. Si habrá sido grande la macana que el propio Presidente del Frente Amplio Esc. Javier Miranda, dijo que había sido “un mamarracho mal manejado por parte de muchos actores políticos”, terminando su razonamiento así: “Francamente se manejó mal y lo tengo que decir con todas las letras”. Para colmo, ahora el Gucci amenaza con presentar demandas judiciales reclamando indemnizaciones económicas por daños materiales y morales, originados en estos hechos asuntos.
Lo real y concreto, es que la conducta del candidato a la presidencia de la República por el Frente Amplio, no fue la mejor, y en verdad deja dudas sobre su idoneidad para el cargo.