Jueves 21 de noviembre, 2019
  • 8 am

Impresentable

Fulvio Gutiérrez
Por

Fulvio Gutiérrez

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Por el
Dr. Fulvio Gutiérrez
La vejez tiene, como todas las etapas de la vida, sus cosas buenas y sus cosas malas. Pero también tiene sus cosas ridículas, cuando la persona que ha llegado a la tercera edad (llámese viejo, anciano, veterano, persona “grande” o como se lo quiera llamar), comienza por expresarse de forma poco común, incoherente, contradictoria con otras expresiones propias, irrespetuosa a veces, haciéndose el gracioso con frases harto conocidas que pretenden llamar la atención . Y cuando esa persona se cree algo así como un sabio de la vida, un pensador popular con pinta de intelectual, un filósofo de boliche, un manojo creativo de expresiones que pretenden ser dictados de conductas y de moral, o indicadores de consejos disfrazados de preceptos que deberían ser seguidas por otras personas, acompañados a veces con exabruptos o malas palabras, entonces la situación pasa de absurda a ridícula, y en algunos casos aparecen como demostraciones de un ego enfermizo, casi en estado terminal.
Eso es lo que está pasando desde hace un tiempo con la incontinencia verbal del Senador José Mujica, que ha tomado como reiterada costumbre expresarse a través del agravio contra todo aquel que no comparta sus ideas, o que osa contradecirlo. Y cuidado que la culpa no es solo de él, o del natural deterioro de sus neuronas. Mucho tuvo que ver el “filo” de varios medios de comunicación que pusieron -consciente o inconscientemente- sus páginas, sus pantallas o sus audios al servicio de su disparatada verborragia. Es notorio que Mujica tiene una predisposición al decir lo que “le cante”, cuando le ponen delante un micrófono o una cámara, lo que no viene de ahora, sino ya desde un poco antes de su nefasta presidencia.
Pero lo ocurrido recientemente excede todo lo imaginado. La empresa Netflix, acaba de anunciar el estreno de una película que se llama “El Pepe, una vida suprema”, en la que aparece una conversación entre José Mujica,“el cineasta serbio Emir Kusturica y el escritor y ex guerrillero tupamaro Mauricio Ronsencof, realizada en la chacra de Mujica en Rincón del Cerro, y donde uno de los temas de la conversación son los bancos. Luego de hacer unas consideraciones con tinte ideológico afirma que los bancos son: “El escalón más alto de la delincuencia humana, no sangrienta, al cual se puede apetecer. Es la gloria del capitalismo hacer plata con el dinero de otro. No ya con el trabajo, ¡con el dinero de otros! ¡Es la quintaescencia! ¡Es el destilado del capitalismo! Y luego, Mujica dice con ese tono burlón y seudo sabihondo, como si fuera una sentencia casi divina: “Es la cosa más linda entrar a un banco con una 45 así…..(hace un además como portando un arma de fuego). Todo el mundo te respeta”.
Esto es, ¡para Mujica, la forma de que a una persona se la respete en un banco, es ingresar a él portando una pistola calibre 45 en la mano! ¡Una locura total! Una clarísima y contundente confesión de que aquellas locas ideas de la década del 60, cuando con sus compañeros tupamaros decidieron emplear la violencia armada contra el gobierno democrático uruguayo de aquel entonces, siguen tan vigentes en él como el primer día. Pese al tiempo transcurrido, a sus fracasos y errores, a su demostrada falta de idoneidad como Presidente, cuando la ciudadanía de nuestro país cometió el terrible error de colocarlo en semejante cargo, a su incoherencia (como te digo una cosa te digo la otra), y a su total falta de respeto de la Constitución y la Ley, cuando propugnó la teoría de que la política está por encima del Derecho.
Pero ahí no pararon sus locuras verbales. Luego de aconsejar a los manifestantes venezolanos que luchaban por su libertad y fueron agredidos por las fuerzas represoras del dictador Maduro, que no se tenían que parar delante de las tanquetas, vino el consejo educativo. Hace algunos domingos, en una mateada en el callejón contiguo a la Universidad, y refiriéndose a la enseñanza aventuró a decir que hay que “preguntarle a las doñas qué es lo que quieren, porque no pueden bancar que un gurí vaya al liceo cinco años porque precisa plata para la leche mañana. Muchísimos de esos gurises precisan una capacitación rápida para traer un mango, porque no tienen la capacidad de los sectores de las clases medias, donde papá y mamá bancan a la nena de cinco años”.
Lo que Mujica nos está diciendo, es que a los gurises pobres no hay que darles una educación de calidad, como tienen derecho en este mundo, donde la meta es la igualdad de todos y obligación de todo gobierno que se precie de tal, sino un cursillito de morondanga para que puedan insertarse en el mundo laboral en forma inmediata, y en el cual, obviamente, van a percibir también un sueldo de morondanga, y van a tener una vida de recontra-morondanga. En resumen el senador aconseja que lo adecuado para acceder a los recursos económicos no es el estudio sino la 45 y, de no compartirse, siempre está disponible la tanqueta
En verdad, no se pueden creer los dichos de este Senador. Es el populismo marxista vestido de un seudo progresismo que pretende, en definitiva, mantener a la gente en la pobreza y en la ignorancia, comprándole el voto con limosnas tipo Mides a cambio de nada. ¿Dónde habrá ido a parar aquello de “educación, educación y educación” que nos mintió a todos los uruguayos aquel día que asumió la Presidencia de la República?
¡Sencillamente, impresentable!