Lunes 21 de octubre, 2019
  • 8 am

Japón: Fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas

En la Expo Prado se llevó a cabo la exposición Cómo prepararnos para exportar carne a Japón. Desafíos de la cadena de valor, una actividad organizada por la Asociación Rural del Uruguay y la Cámara Uruguaya Japonesa de Comercio e Industria. Contó con las exposiciones del Ing. Agr. Daniel de Mattos (director ejecutivo de BPU), el Ing. Agr. Ricardo Reilly (delegado de ARU en INAC) y el Ing. Agr. Federico Stanham (presidente del INAC), se abordó uno de los principales desafíos actuales del sector cárnico: el mercado japonés.
El Ing. Reilly dijo que si le preguntan qué significado tiene para el productor uruguayo la apertura del mercado japonés, lo “primero que me viene a la cabeza” es que estamos ante la “culminación de un proceso” que comenzó inmediatamente después del último caso de aftosa que tuvo el país. Uruguay se recuperó por tener “la vara puesta alta” y “termina siendo un éxito de la política sanitaria de Uruguay, que es una política de Estado que ha sobrepasado los gobiernos de los distintos partidos”, dijo.
Destacó que en “2030 se va a multiplicar por cinco el consumo de alta calidad, lo que incluye el consumo de carne vacuna, lo cual es una buena noticia para Uruguay. Pero así como habrá aumento de la demanda también habrá mayor producción por parte de países que son fuertes competidores”. Es el caso de Argentina que antes no aparecía en el ranking mundial pero hoy “está escalando y posiblemente se posiciones entre los tres primeros exportadores más grandes del mundo y con una posición competitiva muy fuerte”, por lo tanto “no estamos solos y tenemos que estar atentos”, subrayó.
El mercado de Japón importa más de 800.000 toneladas, por lo que es “un mercado de tamaño”, y “lo más importante es que por tercer año se da crecimiento en el consumo de carne vacuna”, valoró.
Respecto a la guerra comercial que se da en el mundo Reilly observó que según datos de la Gerencia de Marketing de INAC, China, Corea y Japón han tenido una “reducción gradual de aranceles promedio”. Esto muestra que a pesar de la inestabilidad de la guerra comercial con países más proteccionistas y nacionalistas, “se están dando espacios para renegociar productos que hasta hace poco no estaban en la agenda” y la carne es uno de esos productos, lo cual “es una señal importante” de que “los países están necesitando más carne y darle carne a su población a un costo menor”. Son datos a tener en cuenta y es importante estar presente en las negociaciones ya sea en bloque como lo hizo el Mercosur con la Unión Europea o con el Efta (Asociación Europea de Libre Comercio integrada por Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza).
Reilly presentó las fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas del mercado vinculado a Japón, pero que también vale en relación a otros países.
FORTALEZAS
Como fortalezas enumeró: Estatus sanitario acorde a los mercados más exigentes; amplia disponibilidad de experiencia productiva en toda la cadena cárnica (productores, industria, investigación, etc.); carne de calidad; genética reconocida mundialmente; la institucionalidad pública y privada.
OPORTUNIDADES
Demanda sostenida y creciente de carne vacuna; la posibilidad de acceso a esos mercados exigentes, por ejemplo Japón; y las necesidades del mercado que están llevando a una reducción de las cargas arancelarias para las carnes bovinas a través de acuerdos por lo que es importante estar presente en todos los acuerdos comerciales posibles.
DEBILIDADES
Las debilidades y amenazas se transforman en limitantes, pero no están asociadas a lo productivo “sino más que nada a ciertas políticas públicas, políticas sectoriales que generan problemas de rentabilidad en complejos cárnicos y agroindustriales, y que son un tema que debemos atender si queremos expresar el potencial productivo de Uruguay”, dijo el productor.
Consideró relevante “hacer una adecuación de costos, más cuando estamos en acuerdos comerciales por los que vamos a tener competencia directa y entrada de productos que llegarán con aranceles bajos y en muchos casos subsidiados, esto si se termina de concretar el acuerdo Mercosur-Unión Europea”. “Es difícil competir cuando uno está desalineado en el tipo de cambio”, añadió.
“Otra debilidad es la lejanía geográfica con los mercados destinos”, por lo que reclamó que es importante participar de acuerdos comerciales.
AMENAZAS
Entre las amenazas a las que se enfrenta Uruguay Reilly mencionó el incremento de la competencia internacional con mejores costos y preferencias arancelarias.
Otra amenaza es “el crecimiento de las trabas no arancelarias maquilladas en la exigencias de estándares de calidad”. Esas exigencias “son buenas mientas no se tornen excesivas”, y mencionó a modo de ejemplo el “bienestar animal, la huella del carbono, el calentamiento global, los gases de efecto invernadero”. “No fue casualidad que el primer país que criticó los incendios en Brasil fue Francia”, apuntó.
Otra de las amenazas de la carne es el cambio de los hábitos en el consumo con “alternativas a la carne” como “veganos, vegetarianos y la carne artificial”.
“Hoy más que nunca es el momento para que Uruguay muestre todas sus ventajas desde la inocuidad y seguridad alimentaria”, concluyó.