Viernes 22 de noviembre, 2019
  • 8 am

Para nunca olvidar y seguir creyendo

Candidato a
Diputado
Lista 1786 – FA Salto
Lo expresábamos en la última entrega, Uruguay cuenta con una estupenda estabilidad institucional y económica. Tiene sus empresas públicas fortalecidas, guiadas por una muy buena gestión y todas ellas dan superávit. El banco República que es el banco país, pasó de estar fundido y devastado cuando accedió al gobierno nuestra fuerza política a éste presente donde es el garante para la llegada encadenada de inversiones de diversos países y con algo más de trescientos millones de dólares en el haber contable. Compartimos algunas cuestiones que no debemos de olvidar que muy bien grafica el periodista Ortega Salinas.
Que respecto a la desigualdad social, Uruguay presenta el índice menor de toda la región con un 0,3% y ello es consecuencia de una desarrollada agenda de derechos con reconocimientos históricos a colectivos postergados y discriminados durante décadas.
La población doméstica, rural, afro descendiente, con discapacidades severas, colectivos trans entre otros; han sido incluidos verdaderamente en la sociedad uruguaya.
Según informe de la CEPAL, nuestro país es el de menor quantum de pobreza de América Latina y Caribe, puesto que en el continente la pobreza afecta alrededor de un 30%, en Uruguay se sitúa en el 9,4%. En cuanto a lo cultural y su gran diversificación de propuestas y salas con actividad en todo el país; se estima que en los 127 centros MEC (Ministerio de Educación y Cultura) se desarrollaron unas 2.800 actividades en su mayoría en localidades de los Departamentos del país.
Reunieron algo así como unas 500.000 personas en toda la extensión del territorio nacional.
Que siguiendo con la política de descentralización y de alfabetización digital, en diez años unas 90.000 personas cursaron y se capacitaron; comprendiendo el Plan Ceibal y el Plan Ibirapitá más reciente en el tiempo abrazando a los adultos mayores y personas jubiladas.
Y como el saber y las oportunidades se han ensanchado hasta más no poder, seguimos sorprendidos con tanto logro.
Unos 80.000 jóvenes participan de los Clubes de Ciencia anualmente. Alrededor de 6.000 jóvenes de barrios humildes de Montevideo y de los Departamentos del país, han podido grabar música y producir audiovisuales en forma gratuita gracias a las 19 usinas culturales desparramadas por el país. Mucho más podemos contar pero en estos instantes previos al día donde decidiremos la continuidad de un programa único y cargado de satisfacciones; la cuestión es no olvidar para creer un poco más.
La emoción y gratitud de rememorar para fortalecer lo que vendrá, nos abroquela en el optimismo de descubrir cuanto más hay para seguir en ascenso mirando el desarrollo.
Y tratamos de expresarlo desde la 1786 de unidad para los cambios. No cesamos de recorrer y alentar para más gobierno frenteamplista.
Es ahí cuando surge el reconocimiento y el gesto que asiente que el camino de verdad se viene desandando. Y eso de igual manera, es para no olvidar.