Martes 7 de julio, 2020
  • 8 am

Debemos cambiar, porque es la economía

Rodrigo Goñi
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Por Rodrigo Goñi

Dicen que Bill Clinton en su primera campaña electoral por la presidencia de EE.UU., se había mentalizado que lo que realmente importa a los electores es la marcha de la economía, y por eso se había mandado imprimir varios carteles que tenía puestos en distintos lugares de su despacho, que decían “es la economía, estúpido”, como un fiel recordatorio de el enfoque que diariamente debía da a sus presentaciones electorales.

Evidentemente el gobierno en Uruguay comparte con Clinton, porque es notorio el esfuerzo que hacen todos en machacar sobre el desastre que era la economía uruguaya antes de que llegara el Frente Amplio, y concomitantemente tratan de disimular el desastre de la economía actual.

Ahora bien, lo primero que debe decirse es que la mejora que ha tenido la economía uruguaya en estos años se debe a los cambios ocurridos en el mundo, en especial en China, porque el sistema capitalista que adoptaron los chinos, les ha hecho crecer de una manera tan importante que lograron sustraer cientos de millones de chinos de la pobreza, y el consumo que esto ha provocado llevó a China a importar alimentos como nunca antes, lo que provocó la suba del precio de los alimentos, a tal punto que el precio de la tonelada de carne pasó de mil setecientos dólares en 2004 a cuatro mil dólares en 2012, o lo que ocurrió con la soja, que fue tanto lo que China importaba, que directamente de ser un cultivo inexistente en Uruguay, se pasó a sembrar un millón y medio de hectáreas, el 10 % del territorio.

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Dicen también desde el gobierno, que esto es válido para todos, pero que en Uruguay las cosas se hicieron mejor que en otros lugares y por eso Uruguay está mejor, lo cual tampoco es cierto, salvo que nos comparemos con los países gobernados por el progresismo latinoamericano (Brasil, Argentina, Venezuela), que han sido tan desastrosos que cualquiera es mejor que ellos, pero basta mirar Paraguay, y aún Bolivia, por no ir a Chile que notoriamente están despegados, para darnos cuenta de lo mediocres que fue el gobierno en aprovechar ese viento de cola:

Exportaciones año 2000 año 2018 Incremento

Uruguay 2.300 9.200 4

Bolivia 1.457 10.000 7

Paraguay 871 13.800 16

En el año 2000, Uruguay exportaba casi tres veces más que Paraguay y ahora Paraguay exporta una vez y media lo que nosotros, multiplicaron sus ventas al mundo por 16, nosotros por 4.

Como se ve, el problema somos nosotros, que tenemos un país que desperdicia oportunidades, que se achica, con las empresas cerrando, con el desempleo en aumento, con el aparato productivo básico del país jugando al achique, sin inversión, sin esperanza, sin confianza en el futuro.

Por eso debemos cambiar.