Viernes 18 de octubre, 2019
  • 8 am

Cr. Danilo Astori, Ministro de Economía y Finanzas: “Uruguay sufre un desaceleramiento en su crecimiento que afecta a la economía”

1786-2

 

Por Julio Aguirrezábal.

En medio de una gira por el noroeste del país, Danilo Astori se hizo un espacio para dialogar con CAMBIO. Calmo, tranquilo, como se caracteriza, el secretario de Estado detalló parte de la política económica que ha impulsado el Frente Amplio en sus tres períodos de gobierno y analizó las inversiones que se han concretado en el país, resaltando la instalación de la segunda planta de la finlandesa UPM. Criticó los ataques de mala fe que se han registrado en la campaña electoral y condenó de “disparate”, lo expresado por Azucena Arbeleche sobre su pedido a las calificadoras de que mantengan el grado inversor a Uruguay. Reconoce que se atraviesa por un período complejo para la economía regional y nacional, pero señaló que la única solución es buscar más inversiones y generar más trabajo.

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-¿Sigue yendo a ver a Nacional?

-Sí, por supuesto. Ni que hablar, no puedo vivir sin él. Es una parte muy importante de mi vida, lamentablemente hoy (sábado), me voy a tener que conformar con una transmisión, porque voy a estar en Bella Unión, pero tengo entendido que jugamos a las 16 horas y por lo tanto vaya a saber donde estoy, porque tenemos actividad en Tomás Gomensoro y allí seguramente va a haber reuniones y análisis de la campaña. Pero bueno siempre hay un amigo que me dice cómo vamos.

-¿Nunca se le pasó por la cabeza ser presidente de Nacional?

-No, pero tuve ofrecimientos en el pasado. Pero desde el punto de vista futbolístico prefiero estar en la tribuna y no en la dirección.

-¿Tiene palco en el Gran Parque Central?

-No. Pero cuando jugamos en el Parque Central voy al palco de un amigo que me invita gentilmente a estar allí con él y sus amigos.

-En julio del año 1995 CAMBIO y La Hora del Campo organizamos en el Teatro Larrañaga, que se desbordó de público, un debate entre Ud. y Ramón Díaz. ¿Recuerda ese evento?

-Sí, lo recuerdo nítidamente. Ayer precisamente en una reunión que tuvimos en la sede de Asamblea Uruguay para lanzar nuestra presentación electoral de este año, un señor, inmediatamente que yo termine mi exposición pidió la palabra y recordó ese evento en el Teatro Larrañaga. Lo tengo muy fresco y fue un momento importante.

-En esa época usted pregonaba enfáticamente no al FMI. ¿Qué pasó después?

-Bueno, en aquel momento el FMI le ponía condiciones al Uruguay imposibles de cumplir, o por lo menos si se cumplían traían efectos muy negativos para la economía uruguaya y así como transcurrió el tiempo la realidad cambió y nosotros, los seres humanos, también. Tanto los del país como los del exterior vamos evolucionando y lo que digo es que Uruguay pudo terminar con su dependencia del Fondo Monetario Internacional en 2006, cuando en el segundo año del gobierno del Frente Amplio se canceló por completo la deuda que existía y que era muy grande, en relación al tamaño del país. Era la más grande después de la de Turquía y por primera vez desde 1959 Uruguay dejó de depender del FMI. Quiero señalar también que las posturas que ha venido adoptando el Fondo Monetario Internacional a escala mundial no son las de aquel entonces. Son posturas mucho más adecuadas a una realidad mundial que también ha cambiado y naturalmente una estructura de condicionalidades que ha cambiado respecto al pasado.

-En el Frente Amplio dicen que aquellas deudas no son lo mismo que las de ahora.

-Desde el 2006 cancelamos totalmente la deuda con el FMI, al no existir deuda con el fondo no tenemos ninguna condición, simplemente hay un artículo cuarto en los estatutos del fondo que establece que visitará anualmente a los miembros de la institución, de la cual Uruguay es miembro y recibimos, casualmente la semana que viene, una visita en la que se conversará acerca de la situación económica y social del país en donde se toma nota de parte del país. Pero no es ninguna condición porque no existe deuda.

-¿Cuál es la deuda externa del Uruguay?

-Yo quisiera ante todo precisar los términos, ya que “deuda externa” no cabe. ¿Por qué? Porque gran parte de la deuda que tiene Uruguay, está en poder de uruguayos, por tanto no es externa, tenemos que hablar de deuda pública. Está aproximadamente ubicada en unos 36.000 millones de dólares que corresponden a un porcentaje aproximado a un 60% del producto bruto interno.

No es el mejor indicador.

-No, el mejor indicador es la deuda neta. Lo que acabo de señalar es la deuda pública bruta que significa sumar simplemente todos los compromisos que tiene el país con el exterior. En cambio la deuda neta es un indicador, porque le resta a la deuda bruta las reservas del país, porque las reservas del país son un soporte muy importante, precisamente para cumplir con todas las obligaciones del Uruguay.

-¿Soporte que hoy le falta a la Argentina?

-Soporte que hoy le falta a la Argentina o que lo tiene muy menguado. Si se calcula la deuda neta en este momento estamos aproximadamente en un 41% del producto, lo cual significa 24.000 millones de dólares. Parto de la base, por las dudas para nuestros lector, es que el producto uruguayo en este momento se ubica en los 60.000 millones de dólares y ya que estamos menciono las reservas, porque Uruguay tiene las reservas internacionales más altas de su historia, estamos ubicados en los 15.000 millones de dólares que significan un porcentaje muy importante del PBI y una garantía de cumplimiento y solidez financiera que son muy importantes para el país.

– “No creo que la renovación sea solo un tema personal sino de ideas y nociones”. Eso lo dijo usted, y Mujica a eso le contestó: “Astori tiene todo el derecho del mundo y está hackeado por la edad pero tiene una vida comprometida y muy capaz, el problema es que lleve votos, porque las elecciones se ganan con votos”. ¿Cómo se sintió con esos dichos?

-Bueno, yo atiendo con mucha rigurosidad las opiniones de todos los actores políticos y particularmente de un actor político importante como Mujica. Trato desde el punto de vista electoral trabajar para tener la mejor votación posible y en esta elección que estamos desarrollando y preparando, trabajamos intensamente para lograr la adhesión de la gente en votos. Es evidente que Mujica en los últimos tiempos ha sido capaz de convocar un mayor número de votantes que los que hemos convocado desde Asamblea Uruguay y por eso tiene autoridad como para opinar al respecto, así que lo tomo como una opinión a tener en cuenta y sobre todo si es posible y es constructiva, mejorar nuestra performance en materia de votación.

-Ud. transmite siempre una imagen tranquila y mansa. ¿No se esconde un calentón atrás de eso? Porque hay que soportar algunas frases de Mujica.

-Es que soy así. Vamos a precisar los términos. Calentarse se calienta todo el mundo, el problema es cómo expresa esa calentura y cómo transmite hacia el exterior de uno mismo y hacia los seres humanos con los que uno tiene contacto directo e indirecto. Cuando yo digo que soy así es porque he sabido tragarme muchas veces eso que usted llama calentura. También disgustos que siempre ocurren en la vida y no transmitirlo fuera de mi persona hacia el exterior. No es que no me caliente, trato de absorber la calentura.

-Una vez, por lo menos, creo haberlo visto caliente, sacado.

-¿Sacado? ¿Gritando algún gol de Nacional? (risas)

-No precisamente. Se sacó de esa calma y tranquilidad cuando se destapó el descalabro de ANCAP.

-No. Sinceramente, no estoy de acuerdo con usted en esta expresión, porque sacado no estuve en ningún momento. A propósito de la experiencia de ANCAP, lo que sí creo que teníamos que hacer, e hicimos, fue un análisis severo de lo que había pasado y corregir. Por suerte para el país eso ocurrió. Se detectó una muy mala gestión, se corrigió y hoy ANCAP es una empresa totalmente distinta a aquella que tuvo la crisis profunda que usted menciona.

-Se corrigió a costa de la credibilidad del Frente Amplio y a costa del bolsillo de la gente, del país.

-Bueno, creo que toda fuerza política en el gobierno, esté o no esté en un período largo, y el Frente ya lleva 15 años de gobierno, hace cosas buenas y también comete errores. Uno de los errores que debemos aceptar como tales y hacer la autocrítica es lo que pasó con el tema ANCAP. Precisamente, como consecuencia de esos errores tuvimos que capitalizar a la empresa, lo hizo el Ministerio de Economía y ahí arrancó la nueva etapa de ANCAP, que hoy está muy bien dirigida. Marta Jara, que conoce mucho el tema, está acompañada por un muy buen grupo de directores donde también hay directores de la oposición y se ha logrado un equipo multipartidario que ha sacado a ANCAP de la crisis que tenía. Hoy ANCAP está dando ganancias, a tal punto que en el último anuncio de las ganancias correspondientes de los últimos períodos, la propia directora dijo que no se iban a variar las tarifas en todo el año.

-Debería reconocerme que no es una gran noticia que una empresa monopólica dé ganancias, siempre debería ser así.

-Yo creo que tiene que tener un resultado positivo entre otras cosas para capitalizarse y seguir prestando servicios que todo el Uruguay espera que preste. En segundo lugar, para ir logrando el nivel de tarifas que todo el mundo espera que preste y eso se logra con buenos resultados. Le podemos cambiar la palabra ganancia, que suena mucho a empresa privada, pero tiene que tener un excedente porque la capitalización no es compatible con el empate, tiene que haber un excedente que lo podemos llamar de otra manera, pero que le permita a ANCAP hacer las cosas que antes no hizo o lo hizo al revés.

-Si le digo PLUNA, ANCAP, Envidrio, Regasificadora, Aratirí. ¿Qué me dice?

-Son todos casos distintos. El caso de PLUNA es el fracaso de una empresa privada, porque habíamos conseguido un inversor que vino desde el exterior que se hizo cargo de la empresa, empezó bien, los primeros resultados fueron buenos. Ustedes recuerdan brevemente la tenebrosa historia previa de PLUNA, sobre todo la asociación con VARIG que fue ruinosa y además los malos años de la empresa pública que también atravesó. PLUNA fue todo, empresa pública, mixta y terminó en empresa privada. Empezó bien, luego tuvo algunos problemas que no pudo superar. Primer problema, el desequilibrio en los precios del combustible que compraba PLUNA acá y el que tenía sus competidores, sobretodo en la Argentina, que eran mucho menores y estaban fuertemente subsidiados por el gobierno de entonces. Segundo, no trataron bien a PLUNA en la Argentina con las frecuencias de vuelo, el gran negocio de PLUNA y otras compañías era el vuelo de Buenos Aires a Montevideo, y la verdad es que con la frecuencia que le dieron a PLUNA no fueron coherentes con los buenos resultados que esperábamos. El tercer problema que tuvo es que no tenían espalda financiera, sus inversores no tuvieron capacidad de capitalizar a la empresa, porque carecían de recursos. Esa fue la causa del fracaso de PLUNA, ahora los otros casos que usted me plantea son diferentes, no es que hayan sido experiencias fracasadas, fueron intentos que no tuvieron una buena culminación de proponer experiencias que no se llevaron a cabo, que ni siquiera nacieron, por ejemplo la Regasificadora y Aratirí.

-La Regasificadora hasta ahora es un barril sin fondo.

-La Regasificadora no existe, no se construyó. Lo que hay es algún litigio entre el Estado y una firma por una parte de una construcción, que en definitiva no se hizo, porque la Regasificadora no se construyó.

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LO DE ARBELECHE ES UNO DE LOS DISPARATES

MÁS GRANDES QUE HE ESCUCHADO”

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-¿UPM es el salvavidas de los próximos años?

-Es la mayor inversión de nuestra historia, y es la mayor inversión de la historia de UPM. Lo cual es decir que un país tan importante como Finlandia y una empresa tan relevante como UPM decida hacer ésta inversión de 3.000 millones de dólares, creo que es una demostración de confianza muy importante, nadie invierte eso si no confía en el país al cual se dirige. No es el salvavidas, porque estamos trabajando en otros frentes de actuación, de trabajo, creación de empleos e inversiones que son muy importantes. Cuando termine este año 2019, si sumamos estos 5 años de período, el sector público va a haber invertido 11.000 millones de dólares en infraestructura vial, transporte, comunicaciones y servicios portuarios. Después tenemos 13 proyectos adicionales de participación público-privado abarcando diversos temas, tenemos la construcción del Instituto de Rehabilitación de Presos que ya está terminado, el ferrocarril que es una obra muy grande que ya comenzó. Tenemos proyectos sociales para construir 44 jardines de infantes en todo el país y 15 centros de atención a la primera infancia, lo cual me parece que es muy importante para el Uruguay.

-¿Azucena Arbeleche, asesora de Lacalle Pou en economía, trabajó con usted en el Ministerio de Economía, verdad?

-Sí. Es así.

-¿Qué opinión tiene de ella profesionalmente?

-Ella tuvo un desempeño correcto en la oficina de deuda y no tengo reparos a su actuación durante esos años.

– Recién hablábamos de la credibilidad en el país cuando dialogábamos de la llegada de UPM. Ella misma, Azucena Arbeleche, dijo que le había pedido a las calificadoras de riesgo que no le bajarán las notas al País y Lacalle Pou suscribió lo dicho.

-Eso es uno de los disparates más grandes que he escuchado en esta campaña electoral, con una gran dosis de mala fe (por primera vez levantó la voz). El grado inversor no se concede a pedido, Azucena Arbeleche está diciendo que ellos pidieron que nos mantuvieran el grado inversor, así no se trabaja en los mercados financieros. El grado inversor lo conquistó el pueblo uruguayo en base a la construcción de confianza y lo tenemos hace años con una distinción especial. Pero además como una excepción en toda la región. Uruguay es uno de los pocos países que tiene grado inversor en América Latina, y es el único que tiene grado inversor para todas las calificadoras de riesgo en la región. La distinción que quiero hacer es que Uruguay está en el primer lugar en una lista de 72 países emergentes en cuanto a un nuevo índice que se está construyendo ahora por una firma internacional, que mide varias cosas, como los parámetros sociales del país, la distribución del ingreso, la equidad de género, la agenda de derechos, el cuidado ambiental que en el mundo de hoy es tan importante y mide la fortaleza de las instituciones. Es absolutamente ridículo decir que se pide y se da, me preocupa mucho la mala fe que hay en todo esto, porque una cosa es discrepar en la campaña electoral y decir yo no estoy de acuerdo con esto y lo otro, pero señalar tamaña falacia sólo puede explicarse porque no se conoce de lo que se está hablando, que no es el caso de ella, o porque hay mala fe. En el caso de Arbeleche es más grave aún, porque ella trabajó en estos temas, debería saber que lo que dijo es absolutamente ridículo, por no decir lamentable.

-Hace unos años un empresario que siempre fue exitoso en su rubro, -votante de un partido tradicional-, en una reunión me dijo que hacía mucho tiempo que no les iba tan bien, como en el gobierno del Frente Amplio. Pero ahora estamos en un momento muy distinto, con recesión. ¿Cómo se sale de esto?

-Bueno, en primer lugar quiero hacer un tecnicismo, no hay ninguna recesión, nunca hubo una recesión en Uruguay en el gobierno del Frente Amplio. Recesión, técnicamente, se define cuando hay dos trimestres consecutivos de caída, y nunca tuvo Uruguay esa situación. Lo que si tiene Uruguay es un crecimiento mucho menor a los años anteriores.

-Desde el sector empresarial, sin excepción, se habla de una situación económica muy complicada y no de ahora, sino desde hace varios años.

-Sí, le doy la razón. Es una situación que ha afectado a la economía uruguaya en su conjunto. Es lo que yo llamo desaceleración del crecimiento. Desde 2015 en adelante, que fue cuando comenzó este período, Uruguay comenzó a perder ritmo de crecimiento, al punto que en los meses últimos ha habido prácticamente un estancamiento de la producción, que no es lo mismo que recesión. Uruguay nunca dejó de crecer, poquito, pero nunca dejó de crecer. Este año estamos previendo un 0.6 % de crecimiento, un año que también ha sido difícil. A partir de 2015 hubo factores que condicionaron mucho la evolución de la economía uruguaya, y trajeron precisamente una situación de empeoramiento de resultados en muchas de las actividades. No hay otro camino y es el que estamos fuertemente intentando seguir, que es estimular la inversión, ganar nuevamente ritmo de crecimiento, mejorar el empleo y aumentar los ingresos. Ahora bien, eso no es rápido, lleva tiempo, por eso yo le mencionaba en algunas respuestas anteriores la importancia de la inversión que está haciendo el sector público y el sector privado, porque eso va a traer necesariamente empleo, movilidad económica, resultados para el país y naturalmente mejoras en las situaciones empresariales.

No queremos aumentar la carga tributaria del país, porque sería un contrasentido pedirle a un empresario que invierta y al mismo tiempo subirle los impuestos, no queremos hacer eso.

Tampoco queremos un recorte brutal del gasto que disminuya las mejoras que ha tenido el pueblo uruguayo anteriormente. Entonces: ¿Cuál es el camino? El camino es invertir, es estimular la inversión y asegurar rentabilidad.

-Ud. dice “no queremos poner nuevos impuestos” no me dijo “pero…”.

-No dije “pero” porque la intención es no poner nuevos impuestos.

-Eso mismo nos dijeron en la campaña anterior, y todos sabemos lo que pasó después, llegaron nuevos impuestos y subas de tarifas.

-Era la intención no subir impuestos. La oposición en campaña electoral insiste que se hicieron promesas y no las cumplimos y yo digo que nuestra intención era no subir impuestos, pero no pudimos cumplir esa intención. Porque a partir del 14 y 15 la región se vino abajo. Brasil hace 10 años que no crece y Argentina está sacudida por un conjunto de desequilibrios macroeconómicos graves, eso empezó a pesar de una manera muy grande sobre Uruguay y trajo una pérdida de ritmo en el crecimiento.

-Mario Pessini, Director de desarrollo de la OCDE, dijo al Semanario Búsqueda que Uruguay sobresalió en la región, pero que debe dar un salto cualitativo. ¿Cómo interpreta eso?

-Totalmente de acuerdo. No debemos quedarnos con lo logrado hasta ahora, que con los lineamientos estratégicos que tenemos hay que seguir transitando, hay que ir para adelante. Yo hablaba de inversiones recién, más y mejores inversiones, de más calidad, hablaba de apertura al mundo, más apertura al mundo, más acuerdos comerciales y menos pagos de aranceles, en eso se está trabajando, eso es un salto en calidad. Hoy Uruguay tiene el acuerdo con Europa como parte del Mercosur que esperamos todo sea muy importante para la producción uruguaya, pero también hay un acuerdo con EFTA que es otra organización europea de comercio integrada por países que no están en la unión europea, se está trabajando. La semana pasada enviamos una delegación a Corea para tener un acuerdo, con Singapur, Canadá. Esos son saltos en calidad, seguir la estrategia de la apertura pero mejorarla.

-Ud. Me habla de apertura, pero Uruguay dejó pasar varios tratados comerciales.

-También dejamos pasar en el pasado tratados comerciales que hubieran sido positivos para el país, bueno, lo que dice Pessini que comparto totalmente, no nos puede pasar eso, tenemos que ir para adelante y no para atrás. El otro gran salto es precisamente el salto en la calidad, Uruguay está muy bien posicionado en materia de calidad, sobre todo en lo que refiere a temas como gobierno electrónico, sociedad digital, Uruguay integra el grupo de los 9 países más avanzados del mundo en tecnología digital y lo preside además. Uruguay ha construido un nivel de telecomunicaciones que es el más alto en América Latina, hemos tendido el cable submarino con el norte que nos multiplica y diversifica la información que recibimos.

-Cabildo Abierto es el partido que más ha crecido y su líder, Guido Manini Ríos, dice que “la población pide que alguien ponga orden en el relajo que es hoy Uruguay”.

-No me gusta el planteo, me suena autoritario. Yo creo que tenemos que lograr mejores niveles de lo que solemos llamar seguridad, sin duda, pero apostando a construir convivencia. La propuesta de Manini Ríos va por el lado de la fuerza de la autoridad, de la represión. ¿Tiene que haber represión contra el delito? Desde luego, tiene que haber y tiene que ser lo más eficaz posible, pero en el marco de algo que Manini ignora por completo, que es el concepto de convivencia. Por ejemplo ir a los lugares de contexto crítico donde se vive peor y practicar políticas que articulen mejoras educativas, sanitarias, en materia de seguridad, como un conjunto de instrumentos que con la propia participación de los vecinos se puedan llevar adelante y que los vecinos sientan que hay diferencias entre ellos, pero que se pueda convivir. Yo creo que lo contrario a la inseguridad es la convivencia, construir convivencia y el talante de esta respuesta de Manini, que es coherente con toda su propuesta electoral, no va por ahí, por eso no puedo estar de acuerdo con eso.

-No va a debatir con Talvi.

-No me gustó la última comunicación de Talvi sobre este tema. Él dijo que el Movimiento de Participación Popular y el Partido Comunista me prohibía debatir con él, y eso la verdad me disgustó profundamente, porque creo que es una falta de respeto muy grande y no es precisamente una convocatoria respetuosa para un debate, es un atrevimiento. Por otra parte él agregaba, como si fuera un estímulo, que se iba a disponer de toda la cadena nacional de medios de comunicación, lo que me hizo pensar que más que importarle el debate, lo que le importa es la figuración pública en un momento en el que los sondeos de opinión pública registran una trayectoria que no es muy buena para su carrera presidencial.

-Para terminar le voy a dar el nombre de una película para que usted me califique en general los gobiernos del Frente Amplio: “Lo bueno, lo malo y lo feo”.

-Sí, me acuerdo, sí, era un ejemplo bastante representativo del llamado Spaghetti Western. Una película con Clint Eastwood, Lee Van Cleef y Eli Wallach.

-Nómbreme qué es lo bueno, lo malo y lo feo de estos 15 años.

-Creo que lo bueno sin duda han sido los 15 años de crecimiento consecutivo que Uruguay nunca había vivido en su historia, junto con el crecimiento de la mejora en la agenda de derechos y la protección y promoción de derechos humanos que une el país. Sinceramente creo que estos 15 años de gobierno del Frente Amplio han cambiado el Uruguay y lo han cambiado para bien. Lo malo, que no sepamos a veces, -refiriéndome a la colectividad y sociedad-, diferenciar la jerarquía de los intereses y saber que siempre está el país, la patria, segundo puede estar nuestro partido, y tercero y bien lejos hacia abajo, nuestros intereses personales. Últimamente quizá esto haya empeorado un poquito, esta campaña electoral ha demostrado mucha crispación, mucho apetito y se percibe que hay una fragmentación muy grande. Muchos partidos y candidatos, me dicen que en Salto hay 23 candidatos a la diputación por el Frente Amplio. Tenemos 11 candidatos presidenciales y no es bueno. Y lo feo es utilizar recursos a veces miserables para denostar o despreciar una persona o partido y me refiero al mal uso que se ha hecho de un instrumento tecnológico maravilloso que son las redes sociales. Las redes sociales se están usando para generar mentiras miserables sobre seres humanos, partidos y sectores, y eso es lo más feo que yo podría señalar de lo que ocurre en el Uruguay.