Viernes 18 de octubre, 2019
  • 8 am

Residentes en barrios complejos son testigos de la delincuencia, consumo de drogas y maltrato infantil

Por Andrés Ferreira
En diálogo con habitantes de algunos barrios que comprenden la “Zona caliente” de la ciudad, CAMBIO pudo recabar información sobre situaciones que viven adolescentes, vecinos y familias, que los implica en la delincuencia, maltrato a menores y el consumo de drogas. En todos los casos, se omiten los nombres de las perdsonas que accedieron a hablar por temor a represalias contra sus hogares y familias.
LA TABLADA
Es conocido que es un barrio bastante complejo donde los conflictos y delincuencia existen casi a diario. Son pocas las personas que ingresan a esta zona de la ciudad ya que no saben si salen ilesos. Los residentes de allí afirman que es “imposible convivir en paz”, porque hay personas que se dedican al desarme de motocicletas, venta de diversas partes de ellas, consumo de cocaína y siempre portan armas de fuego. Se desconoce de donde pueden obtenerlas pero todos los que están implicados en estas actividades cuentan con armas. Según los rumores que circulan, hace un tiempo atrás comenzaron a registrar olas de asaltos a mano armada y se debe a que el responsable del delito vendió varias pistolas a sus colegas.
DON ATILIO
Mucha gente que vivía allí se fue a otro barrio porque no podía seguir viviendo en tanta inseguridad. Son los mismos que indican que de día parece un barrio muy tranquilo, pero al caer horas de la noche es cuando la movilización de vendedores de drogas comienza. En las inmediaciones del barrio vive un reconocido traficante que actualmente se encuentra tras las rejas pero han quedado a cargo de sus movimientos para generar dinero fácil quienes trabajan en el tema. Por las noches es común ver en un sector del barrio donde hay una especie de pasillos con bancos y algunas plantas, adultos y adolescentes drogándose, los mismos que luego se dirigen a delinquir. Han intentado entrar a hogares, llevarse propiedades de los jardines y usan la clásica manera de intentar un hurto, pedir agua o algo para comer esperando el descuido del dueño de la casa para lograr llevarse algo.
SALTO NUEVO
En los asentamientos detrás de la cancha de Salto Nuevo se dan episodios de total maltrato a menores. Los padres o mayores de la casa los mandan a pedir monedas para recaudar cierta cantidad de dinero para poder comer y de no ser así les propinan una paliza tremenda de las que los vecinos han sido testigos. Un habitante de la zona dijo que un niño le solicitó 20 pesos llorando afirmando que si no regresaba con dinero a su casa su padre le pegaba fuerte. Los propios jugadores del club al estar entrenando en la cancha cuentan con la presencia en la mayoría de los días de niños con poca ropa hasta que terminan de entrenar, incluso en invierno donde las temperaturas son demasiado bajas, por este motivo les han regalado ropa y muchas veces dinero algo de comer. En las esquinas cercanas al Liceo Nº4 se pueden ver en el transcurso de la semana como adolescentes de no más de 14 años fuman marihuana, aspiran drogas y toman alcohol hasta la madrugada.