Viernes 18 de octubre, 2019
  • 8 am

Síndrome de Down: abriendo camino para la verdadera inclusión social, educativa y laboral

Por Daniel Spinelli.
El Síndrome de Down no es una enfermedad. Es un trastorno del desarrollo, en este caso, de origen genético. El síndrome de Down es una alteración genética que se produce por la presencia de un cromosoma extra (el cromosoma es la estructura que contiene el ADN) o una parte de él.
Las personas con síndrome de Down tienen tres cromosomas en el par 21 en lugar de los dos que existen habitualmente; por ello, este síndrome también se conoce como trisomía 21.
Octubre ha sido elegido como el mes de concientización sobre el Síndrome de Down, instancia en la que la Asociación Down de Salto, consideró pertinente dar a conocer algunos aspectos a tener en cuenta para ser verdaderos ciudadanos de inclusión social.
UN POCO DE HISTORIA
En el año 1866, en Inglaterra, John Langdon Down describió por primera vez el Síndrome de Down como un cuadro clínico con entidad propia. Posteriormente llevó su nombre.
Antes ya se habían descrito los rasgos propios del síndrome, pero sin darle entidad clínica. Down describió el cuadro y lo atribuyó a un retraso en el desarrollo normal.
Recién en 1958, un francés llamado Jérome Lejeuné y una inglesa de nombre Part Jacobs, descubrieron por separado el origen cromosómico del síndrome con la presencia de un tercer cromosoma 21. La causa hasta el momento es desconocida, por lo tanto cualquier persona (de cualquier raza o condición social), puede tener un hijo con Síndrome de Down.
CÓMO TRATARLOS
Las personas que lo poseen son sujetos de derechos, tienen dignidad, forman parte de la sociedad y tienen una familia, sueños que desean realizar igual que todas las personas.
No obstante, dadas sus características, conviene que sepamos algunas pautas, cuando estemos con ellos, en la escuela, en el barrio, en un club o en un trabajo.
-Al hablarles. Nos dirigimos a ellos y no a la persona que lo acompaña
-Hablarle despacio y mirándole a los ojos
-Es preciso darle un poco de tiempo para captar el mensaje y responder
-Los mensajes deben ser breves, sencillos y concretos.
-Las instrucciones darla de una en una.
-Para enseñarles algo, lo más eficaz es hacer una demostración de lo que queremos que haga. “Mira como lo hago yo; ahora hazlo tú” aprenden muy bien por imitación.
-Ser cuidadosos con las bromas. Las ironías y las frases con doble sentido. Pueden entenderlas literalmente y sentirse confundidos.
MITOS A DERRIBAR
-Las personas con síndrome de Down siempre están alegres.
Las personas con síndrome de Down tienen los mismos sentimientos como todos las personas. Ellos responden a las expresiones positivas de amistad, se ofenden y se desconciertan con conducta desconsiderada.
-Son como niños toda su vida. Ésto es totalmente falso, una deficiencia intelectual no debe usarse como pretexto para tratarlos como niños.
-Las personas con Síndrome de Down no pueden tener relaciones ni llegar a casarse. Éstas personas no son asexuadas, tienen las mismas necesidades y sentimientos que cualquier otra persona durante su desarrollo.