Viernes 22 de noviembre, 2019
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Las leyes de urgencia

Fulvio Gutiérrez
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Fulvio Gutiérrez

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Dr. Fulvio Gutiérrez
Cuando el candidato a la Presidencia de la República por el Partido Nacional Dr. Luis Lacalle Pou, dio a conocer públicamente que con sus asesores estaba elaborando un proyecto de ley que contaría con 300 artículos, para presentarlo –si fuera electo Presidente- en base al procedimiento de “leyes con declaratoria de surgente consideración”, desde el Frente Amplio se levantaron voces de crítica y de desaprobación. En verdad no sabemos las razones de tales críticas porque por lo que sabemos, no se dio a conocer el contenido del precitado proyecto. Por otra parte, lo que es “urgente”, esto es abreviado y con plazos relativamente cortos, es el procedimiento, no el contenido de ese tipo de ley. El colmo fue el Diputado Alejandro “Pacha” Sánchez, que llegó a decir en un conocido programa de la televisión de Montevideo, que eso le iba a permitir al futuro Presidente, gobernar por decreto. Un error inexcusable para un Diputado. ¡Qué bárbaro!
Es tan absurda esta afirmación, y denota una supina ignorancia nada menos que de un legislador que, por su condición de tal, tiene encomendado hacer leyes, que no podemos sustraernos a un comentario que pretende explicar en qué consiste tal procedimiento.
El origen de este procedimiento legislativo, surgió en la época que el Poder Ejecutivo era un colegiado de nueve miembros (1952 a 1966). Los partidos políticos estaban muy fraccionados, y ya no quedaban líderes políticos que dominaran la disciplina partidaria, lo cual llevaba a que la actividad legislativa se realizara con luna lentitud exagerada.
Por esa razón, se entendió que ya no resultaba conveniente un órgano ejecutivo colegiado, donde la discusión era interminable cuando –en verdad- se necesitaba cierta agilidad de resolución, a lo que se sumaba un legislativo cuya esencia es, precisamente, la discusión exhaustiva de los asuntos, pero que se veía incrementada en el tiempo por aquella realidad política.
Entonces, cuando se reformó la Constitución en 1966, además de recrear la figura del Presidente de la República eliminándose el colegiado, se incluyó como un nuevo procedimiento de elaboración de la ley, el denominado “proyectos de ley con declaratoria de urgente consideración” (actual art. 168 Nral. 7º), que se constituyó en una facultad nueva para aquella época, en cuanto al inició de un procedimiento legislativo que, en definitiva, permitiría que la formación de una ley tuviera un tiempo de creación más acotado.
Esos proyectos de ley tienen las siguientes características.
1)Es facultad privativa del Poder Ejecutivo. Es decir, solo el Poder Ejecutivo lo puede plantear.
2)Se puede enviar un proyecto de tales características por vez; y no se puede enviar un proyecto, si aún está en trámite uno anterior.
3)No se puede enviar un proyecto de ley con declaración de urgente consideración cuando la materia sea presupuestal, ni cuando la sanción requiera mayoría especial de 2/3 o 3/5 del total de componentes de cada una de las Cámaras.
4)Cada Cámara puede quitarle el carácter de urgente consideración al proyecto, por el voto de 3/5 del total de sus componentes. En ese caso, el proyecto de ley se puede seguir tratado pero por el sistema de las leyes normales, en el cual no hay plazos para su aprobación.
5)La Cámara que recibe el proyecto del Poder Ejecutivo tiene 45 días para considerarlo, y la otra Cámara 30 días. Si no lo hace, el proyecto se considera tácitamente aprobado. Es decir, los plazos son perentorios y el silencio del Poder Legislativo, tiene efecto jurídico positivo. Salvo, lógicamente que cualquiera de las Cámaras vote en contra, y en ese caso, el proyecto queda sin efecto y solo podrá ser presentado en la siguiente Legislatura..
6)Los plazos en el caso de discrepancias entre las Cámaras o en el caso que el proyecto tenga que ser considerado por la Asamblea General, son muy cortos y también son perentorios.
Es decir, se trata de un procedimiento legislativo, en el cual si se cumplen todos los requisitos indicados y se tienen las mayorías correspondientes, puede ser sancionado por el Poder Legislativo en un término que podríamos estimar en poco más de tres meses.
En la práctica, casi todos los Presidentes que tuvo nuestro país luego de reiniciada su vida democrática en 1985, lo utilizaron sin problema alguno. Por ejemplo, en la Presidencia del Dr. Julio Ma. Sanguinetti, se presentó un proyecto de ley con declaratoria de urgente consideración; en la Presidencia del Dr. Luis A. Lacalle Herrera, se presentaron cuatro proyectos con declaratoria de urgente consideración; en la Presidencia del Dr. Jorge Batlle se presentaron dos proyectos con estas características, en la primera presidencia del Dr. Tabaré Vázquez se presentaron dos proyectos; y en la presidencia de José Mujica se presentaron cuatro proyectos con declaración de urgecia.
En resumen, las leyes con declaratorias de urgente consideración son leyes previstas en la Constitución, que todos los presidentes los han utilizado. Pero son leyes, no decretos.