Martes 12 de noviembre, 2019
  • 8 am

El deporte no es un estorbo para la sociedad

La mayoría de los clubes luchan por subsistir, muchos tienen que ingeniárselas con rifas, eventos y la búsqueda diaria de recursos para solventar planteles de primera división, femenino, formativas y mantenimiento de sus canchas y escenarios, de primera en el caso de aquellos que los tienen.
El sacrificio es muy grande para que se les quite la posibilidad de recaudar jugando como locales en sus estadios.
Cuando la Policía digita el estadio Dickinson y saca de sus reductos a clubes con arraigo popular grande, ese esfuerzo cae en saco roto.
No sólo se está perdiendo equilibrio de la justicia deportiva sino también esa preciada recaudación. Se argumentó esta semana que apenas el Dickinson cuenta con requisitos mínimos, “imagínense el resto”, explicaron desde autoridades del Ministerio del Interior.
No es intención de recaer en la crítica hacia ese lado, donde de por sí se pueden hacer muchos cuestionamientos, como el hecho de que sólo cuentan con dos patrulleros “porque el resto está roto”, o preguntarse si realmente el comportamiento de los hinchas amerita estos cambios de cancha.
Se trata de buscar soluciones de futuro. ¿Qué hay que mejorarle a los escenarios? ¿Qué tipo de conducta hay que corregir en los hinchas? El factor “de alto riesgo” que se le apega a ciertos partidos es también una “piedra angular” en la que hay que fijar la atención. Todo es cuestión de abrir diálogo.
No somos ajenos a la violencia que se ve en el resto de la región y del país, pero los focos han decrecido notoriamente en el fútbol en los últimos años. Por eso los dirigentes tienen que pensar en un diálogo más cercano con las autoridades para saber de qué manera se puede cambiar esta realidad que castiga la economía del fútbol.
La inflexibilidad no ha sido negociada, sino reafirmada desde las autoridades. No se ha mostrado interés en colaborar con el deporte como un aporte a la sociedad sino todo lo contrario; se la ve como un obstáculo, un estorbo.
Claro que tiene aspectos para mejorar en algunos aspectos, pero no es un estorbo. Nada más lejos de la realidad.
Freddy Aguirrezábal