Sábado 14 de diciembre, 2019
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Realidad

Gerardo Ponce de León
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Gerardo Ponce de León

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Por Gerardo Ponce De León
Es casi imposible, el poder circular en calles que han sido inauguradas hace muy poco tiempo, no voy a decir con bombos y platillos, pero si con una gran propaganda. Tenemos como ejemplo la Avda. Apolón, la Avda Rodó y la Avda Oribe, creo que con estas ya queda cumplido mi reclamo, ya que algo raro hay en la durabilidad de dichos arreglos. No tengo las fechas exactas de inauguración de las mismas, ya que en varias oportunidades, hemos visto maquinaria arreglando dichos medios de circulación.
El arreglo de la entrada a las termas del Arapey, en la cual está trabajando dos maquinas viales, tampoco ha sido arreglada como corresponde, pasan las maquinas, rompen lo que queda de bituminoso; tapan los baches o cráteres con tierrita, dejan suelto material, se provocan dos cosas: despistes o rupturas de los vehículos; y basta una lluvia ligera, para que los cráteres vuelvan a abrir su boca para ver si se pueden tragar algún vehículo.
No recuerdo con exactitud, cual es la calle que tiene sus agujeros, pintados de blanco, para ayudar a los conductores, de cualquier vehículo, los peligros existentes, ya que algunos son, para motos o bicicletas, una trampa.
Pero no solo se le tiene que caer a la encargada de dichos arreglos, sino que también existe, de nuestra parte, cosas que pueden ayudar a mejorar la imagen de la ciudad. No quiero entrar a la razón de que porque existen hurgadores, pero como se cuenta con muchos contenedores para la basura, dichas personas se ven en la obligación de tener que revisar a los mismos.
El problema es que no les importa nada, o revisan sacando la basura afuera y la dejan desparramadas o dejan la tapa abierta. Como no se lavan dichos contenedores, y su fin es la basura, muchos de ellos tienen olor, que es más tolerable si están tapados (no les da el sol directamente, no entra agua de las lluvias).
Hay zonas de da gusto andar ya que se encuentran limpias y se llena los ojos de lo turistas.
Antes, cuando las bolsas de basuras quedaban en la vereda, los perros recibían toda la culpa de la mugre desparramada, si usamos los contenedores, y se encuentra basura en la vereda, no son los perros, somos nosotros los que ensuciamos.
Los otros días vimos una pelea, de boca primero, para pasar a unos moquetes, entre dos cuidadores de auto, uno de chaleco y el otro sin nada. Muchos de ellos aparecen solamente cuando el vehículo se va retirando (uno los ve sentados en los cordones de las veredas o charlando entre ellos) pero son incapaces de ayudar a atracar, pero si hacen señas cuando se retiran y pedir plata, por un servicio que ni dieron, o si lo dan, lo hacen a medias.
Ojo, que si uno no da, puede tener consecuencias.
Se que soy reiterativo con el reclamo o la queja de las calles de la ciudad de Salto, pero veo mucha plata, invertida en propaganda de lo que se hace, pero también, se tendría que hacer las cosas para que duren, que no es otra cosa que gastar pero gastar bien, y no en muchos lugares que se arreglan, y se hace a media, siendo una señal de que dentro de poco se tiene que volver a gastar.
Da gusto ver la recuperación de espacios libres, hasta sucios, que habían y hoy se encuentran con juegos saludables, arreglados y limpios.
Creo que la gente encuentra más lugares para estar, a pesar que no entiendo, ¿por qué, si se tiene una de las más lindas costaneras del país, la gente le da la espalda y mira para el otro lado? No les puedo escribir sobre lo baños públicos, ya que, por suerte, no los conozco, como el estado de las churrasqueras.
El pueblo ve lo, sabe lo que se hace, pero no corresponde hacerlo mal.