Sábado 15 de agosto, 2020
  • 8 am

¿Cómo se hace?

Padre Martín Ponce de León
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Padre Martín Ponce de León

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Diario

Por el Padre Martín Ponce De León
Muchas veces me he preguntado por la vida de aquella persona.
Sin duda logra despertar, en mí, muchísima admiración.
Desde que le conozco siempre conserva la misma capacidad de entrega y de compromiso con cada realidad que asume como responsabilidad.
Su día, parecería, posee muchas horas más que la del común de las personas.
En su día siempre hay tiempo para algo más.
Quien se acerca a dicha persona jamás encuentra un rostro serio o un “Hoy no puedo”
Puede ir reiteradamente a algún lado con tal de poder conseguir lo que se ha propuesto ya que, lo sabe, mezcla admirablemente perseverancia con capacidad de convicción.
Posee la innegable capacidad de mirar la realidad con sentido común y de hacer sencillas las propuestas por ello su opinión es, generalmente, muy bien atendida.
Uno puede tener la tranquilidad que muy difícilmente dejará a medio camino alguna tarea que ha asumido para realizar.
Cuando me pregunto por su vida siempre lo hago desde la admiración puesto que no logro saber cómo se hace para tener tanta capacidad de entrega.
Para entregarse no sabe de horarios o de lugares.
Todo lo suyo dice de dedicación, compromiso, cercanía y generosidad.
Con su forma de ser es capaz de crear vínculos muy fuertes con seres muy diversos.
Constantemente es referente de muchos y ello lo vive con total naturalidad.
Podrá realizar muchísimas tareas en silencio y sin buscar ningún tipo de reconocimiento pero jamás deja indiferente a quienes buscan su mano, su consejo o su solidaridad.
Sabe de delfines, caracoles y gorriones confiados.
Sabe de amistad, buen humor, delicadezas y pequeños detalles.
¿Cómo se hace para poder cultivar todos los dones que Dios le ha dado con naturalidad y perfil bajo?
Es obvio que estas líneas están marcadas por la inmensa admiración que experimento por dicha persona y, por lo tanto, no son objetivas.
Tal vez otro podría escribir sobre tal persona y realizar un artículo completamente distinto al que yo puedo escribir y así es la vida.
Todos sabemos que “Nadie es oro para que todos lo quieran”
Por ello es que uno se siente un privilegiado de haber podido conocer y querer a una persona que es despertadora de tanta admiración.
Un ser así es, siempre, un aliciente a la mayor entrega y al intento coherente de mayor compromiso personal por los demás.
Yo supongo que dicha persona debe de haber sufrido mucho por su manera de encarar la vida ya que no ha de ser fácil ser entendido y aceptado en su compromiso vital.
Debe de haber transitado por caminos de incomprensión y críticas por su atención desinteresada a otros seres que solamente podían retribuir su solidaridad con una gratitud incondicional y permanente.
Puede transitar por los momentos más difíciles pero los mismos jamás le hacen perder su capacidad de ironía fina o de su risa plena de cascabeles.
¿Cómo se hace para ser así?
No se refugia en dobleces o en poses sino que, sinceramente, es así y actúa en consecuencia. Es un ser pleno de admirable coherencia.
Ha logrado hacer de la coherencia un estilo de vida y, por ello, naturalidad y sencillez.
¿Cómo se hace para lograr algo que me resulta tan difícil, por no decir imposible?
¿Cómo se hace para ser capaz de tantísimo?
Siento que Dios ha querido poner en mi vida a un ser así para poder aprender y, sabiendo es posible, jamás perder la capacidad de conservar sueños.
Siento Dios ha querido poner en mi vida a un ser así para que jamás experimente el deseo de quedar de brazos cruzados o decirme que ya es suficiente.
Muchas son las veces en que pensando en su vida me pregunto “¿Cómo se hace?” y, siempre, su actuar me estará señalando que es posible.