Miércoles 12 de agosto, 2020
  • 8 am

El día después

Padre Martín Ponce de León
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Padre Martín Ponce de León

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Es evidente que al redactar este artículo no puedo conocer el resultado final del acto cívico de ayer.

Debo redactar suponiendo usted lo lee el día después.

Luego de muchos días de campaña política se ha llegado al final y habremos elegido el gobierno que nos conducirá en los próximos años.

Cada uno de nosotros, conforme su saber y entender, ha realizado una opción.

Quizás la suya coincida con la opción triunfadora o, tal vez, su opción responda a la que ha quedado en la intención.

Sea cual sea su opción es necesario saber asumir lo que la mayoría ha decidido porque así es la democracia que con tanto orgullo podemos disfrutar.

Allí, su voto, pensado y a conciencia, vale exactamente igual que el voto de aquella persona que se dejó llevar por lo que le dijeron o por lo que siempre ha hecho.

El suyo y el de esta persona han pesado exactamente igual para el resultado final. Ese resultado que debemos saber aceptar y respetar.

Cuando la democracia se ejerce todos somos triunfadores aunque a usted le hubiese agradado otro ganador.

Sin duda no hay mucho para desear para el candidato triunfador: Lo Mejor.

Si logra realizar una buena gestión a todos nos irá mejor.

Buena gestión es no pensar en unos pocos sino en todos privilegiando a los más necesitados. (Quizás esta afirmación responda a una malformación personal)

Buena gestión es promover fuentes de trabajo para todos puesto que ello es, sin duda, una de las claves para una vida más digna.

Buena gestión es promover valores para que la dignidad humana sea promovida.

Buena gestión es fomentar los logros obtenidos mejorando la promoción de cada ser humano que hace a la población del país.

Buena gestión es tener en igual cuenta al habitante de la capital como al poblador del pueblo más lejano de nuestro Uruguay profundo.

Buena gestión es no olvidar esos temas prioritarios que se alzaron como tales durante la campaña electoral.

Buena gestión es tener presentes y como prioridades esas realidades que, desde hace unos meses, eran prioridad nacional.

Buena gestión es tener memoria de todo eso que se prometió y despertó adhesiones.

Buena gestión es no perder de vista que no se ha logrado una distinción sino que se ha asumido una disposición de servicio.

Buena gestión es saber que todos tenemos derecho a ser informados con verdad y honestidad.

No puedo saber quién es el triunfador pero reitero mi augurio de Lo Mejor para su gestión durante el tiempo de su mandato.

No hay mucho para elegir. Es uno u otro. Sea quien sea: Lo Mejor para una gestión que ya debe comenzar en un día como el de hoy.

Sea quien sea el triunfador tiene mucha tarea que realizar y no puede dilatar su acción hasta el momento de lucir la banda presidencial.

Por más que haya un gobierno actuando el 25 de noviembre comienza la tarea del gobierno elegido ayer.

Tiempo de interiorizarse.

Tiempo de asumir la realidad y buscar los primeros pasos para responder a ella.

Cada gobernante se ha reunido de un grupo de asesores y técnicos que deberán, ya, comenzar este tiempo de búsquedas y no de imposiciones.

Este tiempo de primeros pasos que no pueden ser de prisas o de decisiones alocadas.

No puedo conocer el resultado por eso debo limitarme a desear eso que, tal vez, todos deseamos para nuestra gente de aquí en adelante.

El día después solamente puedo desear LO MEJOR.