Sábado 14 de diciembre, 2019
  • 8 am

Dirección de Tránsito evaluó positivos trabajos durante el año bajando siniestralidad

Por Andrés Ferreira.
La Dirección de Tránsito ha hecho diversos trabajos en este año tratando de reducir siniestros e inconvenientes como el desarrollo de altas velocidades. CAMBIO dialogó con Alberto Clames, Jefe de Inspectores del Departamento de Tránsito la Intendencia de Salto, quien informó sobre la efectividad que han tenido las tareas durante el 2019.
Clames dijo que en cuanto a problemas de siniestralidad a la gente le falta educación, impresiona al Departamento de Tránsito la cantidad de personas alcoholizadas que colisiona contra columnas, “lleva a pensar que la instalación de reductores de velocidad no fue suficiente y quizás se deben de quitar todos los postes, árboles y las columnas de Salto. Hay personas que aún no tomó conciencia del daño que se ocasiona por no hacer uso de medidas de seguridad y cumplir con las normas”.
CONSECUENCIAS
Las consecuencias post siniestro por no asumir la responsabilidad que abarca tomar el mando de un vehículo son graves, existen personas que han perdido la posibilidad de caminar luego de un accidente, otros con golpes en la cabeza que le ocasionaron dependencia de sus familiares y se han visto fracturas de todo tipo.
El Jefe de Inspectores aseguró que “se trabajó mucho en cuanto a siniestralidad y prevenciones, pero debería el Estado tener además de una Ley Nacional de Tránsito, refuerzos en cuanto a educación en las escuelas, liceos, sobre todo en la parte inicial porque los niños son muy propensos a recibir información y aplicarla”.
EFECTIVIDAD
“Mediante trabajos se ha logrado que mucha gente haga uso del casco protector, antes pocas personas los usaban, se pudo hacer entender que es una medida de seguridad para los golpes en la cabeza, también se logró un alto porcentaje de personas que usan cinturón de seguridad. En los barrios sucede que una parte de los habitantes está fuera de reglamentación, pero a comparación con años anteriores se ha corregido mucho.
Anteriormente habían puntos cruciales en la ciudad donde los registros de siniestralidad eran demasiado altos, en todos se colocaron reductores de velocidad porque los accidentes eran fatales, llegando al cierre de fin de año se lograron reducir en gran parte los registros.
Lo que hizo que se reduzca eficientemente la velocidad no fueron los semáforos sino la colocación de reductores. Tránsito ya tiene una agenda elaborada con puntos donde colocar muchos más, incluso colocarían un reductor en cada cebra de escuelas si fuera posible porque son fundamentales, es la única implementación que dio resultados.
Los radares brindaron un trabajo efectivo también, haciendo uso de ellos en las entradas de la ciudad se han aplicado multas a conductores que sobrepasan la velocidad máxima, cuando les llega la notificación se dirigen a Tránsito a reclamar y afirman que nunca levantaría tanta velocidad, pero cuando ven las imágenes del vehículo y su matrícula no les queda otra opción que aceptarlo.
Las picadas ilegales casi han desaparecido, hace 10 años atrás se veían en todo el departamento, con operativos fuertes en todos estos años se han incautado motocicletas modificadas y con escapes ruidosos, como resultado se obtuvo que pocas veces se denuncien picadas”.