Sábado 15 de agosto, 2020
  • 8 am

Las inversiones no vienen solas

Leonardo Vinci
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Leonardo Vinci

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Por Leonardo Vinci
En la antigua Grecia, el padre de la medicina, Hipócrates fue el primero que introdujo la recuperación y el tratamiento con agua mineral. Durante los primeros Juegos Olímpicos griegos, los atletas reforzaban sus cuerpos después de las fuertes tensiones físicas en las aguas termales naturales.
Especialistas búlgaros nos dicen que el agua mineral es salud y pureza, teniendo el mayor impacto en el organismo vivo cuando se bebe por la mañana, en ayunas.
Como es bien sabido, estas aguas, no tienen efectos nocivos en el cuerpo humano normal y se pueden beber durante mucho tiempo sin problemas.
La ingesta regular y moderada de agua mineral naturalmente alcalina es la mejor forma natural de regular el pH de la sangre en esfuerzos físicos extremos donde se libera una gran cantidad de lactato y otras sustancias metabólicas dañinas.
A su vez, médicos sicilianos indican que los beneficios del agua termal son numerosos. “Si la consumes, estarás eligiendo una valiosa opción para tu organismo. Puedes conseguir la armonía necesaria gracias a los beneficios de beber agua mineromedicinal.
El tratamiento con aguas termales es esencial para la vida de las personas de cualquier edad: prevendrás enfermedades y paliarás los efectos de las ya existentes. Además, los beneficios de ingerir el agua mineromedicinal son importantes para tu salud.”
¿Quién no conoce a alguien que trae esporádicamente algunas botellas con agua de nuestras termas?
Es notorio que hay muchas personas interesadas en consumir las cristalinas y saludables aguas de las surgentes Salteñas.
Cabe preguntarnos ¿Por qué no se venden envasadas dichas aguas?
Es de mencionar que a principios de siglo nos interesamos en estos asuntos y siendo legisladores, presentamos un Proyecto de Decreto con fuerza de Ley, autorizando a la Intendencia a “suscribir contratos de suministro de agua termal… (Estableciendo que) el suministro del agua deberá ser exclusivamente con fines turísticos y comerciales; (y) el volumen suministrado no podrá afectar el normal funcionamiento de las instalaciones del predio Municipal…”
La norma que lleva el número 6054 fue aprobada por unanimidad el 15 de febrero de 2001, y de la misma surge que habiendo sido consultado Malaquina,- el Intendente de la época,- no puso reparos a la misma.
La legislatura de entonces entendió que la propuesta podría contribuir al generamiento de fuentes de trabajo, “… dando un marco legal a la inversión privada, promoviendo con ello la instalación de industrias que fortalezcan el desarrollo de las localidades de Belén y Constitución.”
El tiempo ha pasado y el Decreto ha quedado en el olvido.
Entendemos que ya ha llegado el momento en que todo el sistema político salteño tome como un asunto “Departamental” la búsqueda de inversionistas con propuestas verdaderamente interesantes para atraer la radicación de capitales y la generación de nuevas y duraderas fuentes de trabajo.
El proyecto de envasado de aguas termales debería ser objeto de un profundo estudio y sus resultados difundidos ampliamente.