Domingo 23 de febrero, 2020
  • 8 am

Mirando hacia el 2020

Gerardo Ponce de León
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Gerardo Ponce de León

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Diario

Por Gerardo Ponce De León
Me parece hasta algo increíble, de que por dos miércoles, los libere y no les escriba, dado que el próximo miércoles es Navidad, y el otro es 1 de Enero de 2020. Me parece que no hace tanto tiempo, comenzamos este año que dentro de poco, unos días, ya lo despedimos.
Esto me trae la obligación de mirar hacia atrás; pero la verdad que no lo quiero hacer por varios motivos: tener miedo de no ver la huella en mi camino; ponerme a pensar cuantas cosas dejé sin hacer por pereza, abandono o poner las dos excusas, muy comunes en nuestro diario vivir: no tengo tiempo o estoy muy cansado (de no hacer nada).
Claro, que si miramos el futuro con ganas o deseos de hacer algo, nos vemos en la obligación de corregir los errores cometidos, para no volver a tropezar con la misma piedra, por más que se diga que el hombre es el único animal que tropieza dos veces con la misma piedra Lo más importante es aprovechar ese mirar hacia atrás, para agradecer todas las cosas buenas que nos han pasado, ya que siempre hay cosas para agradecer, toda cosa mala tiene a su lado cosas buenas, que muchas veces nos cuestan ver por más que sean más grandes que las malas. Las malas nos duelen, nos cuestan superar, las buenas son caricias al corazón, que solamente el que las recibe, la siente.
También, para hacer eso, necesitamos tener la suficiente humildad; para reconocer errores; las veces que humillamos a alguien; el menos precio que hicimos sentir a otro; las veces que no reconocimos, en el prójimo, a otro ser humano; todo que no es otra cosa que es se humano y no ser humano.
Ya tenemos que comenzar a mirar el 2020, que ya sabemos que nos va a traer dudas, temores, y intranquilidad, pero deseamos que sean solamente “sensaciones”, dado que tendremos un gobierno nuevo, pero no puedo dejar de recordar que todos somos responsables, que el país es de todos o todos somos país.
Hay muchas cosas para corregir, muchas para mantener, y muchas para hacer nuevas. Pero no podemos dejar, por más que se dude, se tenga miedo o estemos intranquilos, solo al gobierno que ha elegido la mayoría del pueblo uruguayo; y por eso es de todos, no solo de esa mayoría, sino de todos. Es de esperar que todos entendamos eso.
Cuantas personas podemos ayudar, con pequeños actos, como es: una caricia, un abrazo, una palabra, prestando nuestro oído, hacer que el otro se sienta gente, contenido y querido.
Una palabra de aliento, hacerle saber que puede contar conmigo, que estoy a su lado. Me podría preguntar ¿Qué cuesta? Parecería que nada y es muy difícil hacerlo.
Darle una mano al caído, ayudarlo a levantarse; muchas veces se podría pensar que no se logra nada, que es en vano hacer algo por abandonado, y es como un locutor de radio, nunca va a saber hasta donde llega su mensaje y cual es el efecto que puede causar el mismo. Nadie puede saber como es la disposición, el estado de ánimo, de cualquier ser humano que tenemos frente a nuestro camino.
Nunca se puede decir “es poco lo que hacemos” “no lo hago porque no sirve para nada”
Ojala tengamos todos una feliz Noche Buena y una mejor Navidad, esto significa tener el corazón abierto para dejar que el Niño Jesús, nazca en nuestros corazones, para ser mejores personas, para descubrir nuestro real y verdadero camino, por el que vamos a tener que transitar los días de nuestra vida.
¡Feliz Navidad y buen año para todos!