Domingo 23 de febrero, 2020
  • 8 am

El dominio de Nacional Primera, LSB-FUBB, jugadores y dirigentes La fórmula, el secreto y la visión “Testa”

 

Nacional tiene el domingo del básquet Salteño en Primara División hace tres temporadas. A esto hay que agregarle que en el 2019 cerró la fase regular con el “1”, posición en la cual arriba a semifinales en las que tendrá ventaja de campo, condición que se mantendrá en caso de acceder a la siguiente instancia. Busca un cuatrienio, y no es del todo descabellado que pueda suceder. La última vez que un equipo logró el mencionado éxito fue Salto Uruguay entre 1997 y 2000. El guía para el éxito logrado en Nacional, un club que pasó por situaciones complejas a tal punto de no jugar en la máxima categoría durante una temporada, es José Luis Testa. El entrenador del equipo principal y coordinador de todo el básquet tricolor, que construyó en base a su sabiduría una identidad de juego que nace desde las inferiores. Por eso, hay casos en los que jóvenes valores saben cuál es el libreto a utilizar en un plantel de Primera. Testa, además de edificar esto, hizo referencia en charla con CAMBIO a la situación del básquet salteño, el relacionamiento dirigencial, las responsabilidades y de la posición que hoy tiene la Liga Salteña a la que catalogó de “aislada del resto”.

-¿Cómo hizo Nacional para mantener la hegemonía del básquet salteño en las últimas temporadas, quizás sin tantas figuras en el equipo?

-Desde 2015 un grupo de estos jugadores descubrió que aceptando una forma de entrenar determinada, introduciendo hábitos, respetando reglas que los obligan y defienden a todos se pueden lograr objetivos. Luego ese grupo inicial fue marcando las pautas a los que llegaban. Con voces o silencios, pero siempre diciendo: acá las cosas se hacen así. Esa defensa del cómo, muchas veces hecha por los jugadores hizo que Nicolás (profesor Cuelho) o yo tuviéramos más fácil nuestra labor. Así también se logró que los jóvenes con talento crecieran rápidamente.

Diario

-La posibilidad de tener recurrir a valores muy jóvenes para integrar planteles es lo mejor para al equipo, aunque quizás no tanto para el espectáculo que se puede ver. No hay extranjeros y fichas nacionales. Esto de tener jugadores tan jóvenes ¿incide en el atractivo para una competencia en Primera División?

-Jóvenes llegan a todas las competencias. Pero deben de llegar aquellos que su proyección así lo determine. Siempre debe de haber un grupo de mayores para marcar el rumbo. Aunque ese joven se proyecte individualmente por sobre todos los demás. No es lo mismo escuchar en un entrenamiento o vestuario a Nacho Cardozo, a Renzo Giacometti, a Atilio Lima por nombrarte a algunos jugadores referentes que he dirigido. Lo de tener mejores jugadores para generar de un mejor básquetbol y mejor espectáculo debe ser un objetivo de Liga, los deportes se desarrollan así.

-¿Cuáles han sido las cualidades de Nacional? ¿Jugadores juntos hace varias temporadas, continuidad del entrenador?

-El todo es más que la suma de partes. Mismos jugadores con el mismo cuerpo técnico genera identidad de juego. Aprender horizontal y verticalmente, porque dentro de mi filosofía, he aceptado que los jugadores pongan su impronta. Hemos sabido tener paciencia para sacar ventaja de lo que cada jugador puede dar. Lo mismo opino de los jugadores, para conmigo.

Pero los años de entrenamiento son fundamentales para el desarrollo y aprendizaje de ideas abstractas de juego. En Nacional eso ha sucedido y he podido estar a la altura para desarrollarlo.

-En el Torneo Integración los equipos de Paysandú han sido dominantes por sobre los salteños. Pasa además en los torneos del Litoral de Formativas donde sanduceros y equipos de Soriano en selecciones incluso, fueron superiores. ¿Qué pasó con los equipos de acá?

-Salto tomó medidas de aislamiento con relación a lo que pasa en el resto. Desde nuestra Asociación de Entrenadores en su momento presentamos informes de cómo iba a resultar el invento. Eso nos valió la radiación como colectivo. Se nos dejó de tener en cuenta a la hora de analizar los temas. Incluso los temas que son de injerencia exclusiva.

De a poco, se ha ido revirtiendo el proceso. Aun falta mucho, ya que ésta temporada se atacó a la formación con la habilitación de entrenadores que no han finalizado los cursos.

Va a llevar tiempo dotar a las generaciones de aprendizaje perdido.

-Jugar más no asegura desarrollo ni mejoramiento en calidad. Hay casos que los equipos han jugado dos partidos en 48 horas, cuatro o cinco en una semana. ¿La dirigencia no entiende que hay que entrenar también?

-En los últimos años ha habido un cambio de paradigma en cuanto a la cantidad de entrenamiento y partidos. Los descansos, el scouting, los vídeos, todo eso se hace. Se necesita respetar el tiempo para sacar el mejor provecho. Como los entrenadores no formamos parte de la estructura de la Liga, desconozco si lo tienen en cuenta.

-¿Los dirigentes de los clubes son responsables de que esto suceda?

Todos somos responsables. En Nacional trato de definir mi punto de vista de la situación. Que en general es compartida por otros entrenadores. Pero nuestra visión es desde un ángulo, existen otros válidos también. Pero cuando se deja de lado a una figura fundamental en el deporte como es el entrenador, casi que se queda tuerto.

-¿La Liga Salteña está de espaldas a la Federación Uruguaya en algunos aspectos?

-Para muchos la integración hacia objetivos de la FUBB acarrea un problema. Ya que la FUBB ha buscado la mejora y profesionalización de las áreas que hacen al desarrollo del básquetbol. Se generaron Escuela de Entrenadores, de Árbitros, cursos obligatorios para delegados de mesa, estadísticos, etc. Todo esto que apunta al desarrollo, también obliga. Muchos de los porqué radican en no querer seguir el ritmo que impone el perfeccionamiento.

-¿Cree que hay interés en la FUBB en tener un relacionamiento más fluido con el Interior en cuanto a competencias, Formativas o un Torneo de Ascenso? ¿Es responsabilidad del Interior en no plantearlo con más severidad?

-La FUBB ha promovido muchos torneos en diferentes niveles. Pero la mayoría no logra mantenerse en el tiempo. Responsabilidades de los dos lados de esa realidad.