lunes 5 de diciembre, 2022
  • 8 am

Se entregó el trofeo Ignacio “Nacho” Puigvert

El trofeo que se llevó el actual campeón salteño fue en memoria al recordado “Nacho” Puigvert que siempre fuera identificado con los colores de Nacional, debido que nació y se crió en el Barrio Baltasar Brum equipo del cual fue jugador, también integró sub-comisiones de básquetbol.
Pero también recordado por haber estado por muchos años en la gerencia de la Liga Salteña de Básquetbol, para después debido a su trabajo eficiente, reconocido por la FUBB donde trabajó muchos años hasta jubilarse y volver a sus pagos. El pasado sabado estuvieron en Salto sus hijos que están radicados en la capital hace muchos años, Romina y Massimiliano, viajaron 500 kilómetros para entregar ellos en persona el trofeo al campeon salteño 2019-2020 de sus propias manos, el trofeo que lleva el nombre de su padre, en reconocimiento a lo que aportó al básquetbol en vida.
EL PÚBLICO ACOMPAÑÓ
El público acompañó después de muchos años, los dos gimnasios fueron muy confortables, albergando un número importante de aficionados.Se verá cuando la Liga de los números oficiales de entradas vendidas que todos quieren conocer, a simple vista en estas cuatro finales, se vendieron más de 3.000 entradas. Muchas de ellas de forma anticipada con un valor de $ 100 y en boletería un valor de $ 150, todo debido al trabajo del cuerpo de neutrales y los dirigentes tanto de Ferro Carril, como de Nacional. Hay que decir que la segunda y tercera final tuvo un preliminar por el tercer puesto para jugar el TLN ente Juventus y Universitario, dos jornadas dobles que pudieron ser tres por el mismo precio un buen espectáculo con un precio módico.
COMPORTAMIENTO
Existió un comportamiento ejemplar de las hinchadas de ambos equipos, que le dieron un colorido especial al espectáculo, también de la forma que ambientaron los gimnasios para que sobre un sector estuviera el local y sobre otro sector cómodamente estuviera el visitante, con un buen trabajo de la guardia privada y del Ministerio del Interior.
Por un lado los dirigentes de la Liga con los dirigentes de los clubes que oficiaban como locales, por otro lado la gente del comando de seguridad de Jefatura de Policia, yendo en tiempo y forma a los gimnasios para determinar por donde ingresaban los visitantes y por donde salían. Controlar el ingreso de público y luego colocar el cartel de entradas agotadas por entender que el gimnasio estaba repleto, en este caso vimos al comisario Óscar Barrios que contribuyo con el espectáculo.