Domingo 17 de enero, 2021
  • 8 am

Los desórdenes económicos no pertenecen a ésta Administración

Álvaro Lima
Por

Álvaro Lima

218 opiniones

Dr. Álvaro Lima
Diputado FA Salto
Muy por el contrario, el gobierno salteño de Andrés Lima – Alejandro Noboa y del Frente Amplio, ha sabido lidiar con un desaguisado financiero recibido antes de empezar a gobernar en julio de 2015. Se encargaron, el hoy candidato a la reelección y su equipo de gobernanza, de lo que sus predecesores abandonaron: una gestión departamental.
Fueron poniendo el prestigio recién llegado por delante de un intendente agobiado y de una coalición de los partidos tradicionales que demostró toda esa inoperancia en tan solo 5 angustiantes años.
En ese período de la perdición, se hizo todo lo que nunca se debe de hacer. Se dilapidaron recursos propios. Los de acá, y los provenientes del generoso gobierno nacional que jamás distinguió colores políticos al instante de verter a las intendencias; los recursos económicos provenientes de OPP.
El comienzo no pudo ser más desgarrador: aquel intendente que firmaba una declaración de cesación de pagos en derredor de ollas populares que arracimaban denecesidades y de humareda; la plaza de los Orientales. Que le debía a propios, a vecinos y a quienes se encontraban un poco más allá; también.
Que buscaba privatizar los complejos termales y el servicio de transporte urbano municipal de pasajeros, que cedió a una empresa privada el cobro de deudas de contribuciones con un claro final de ejecución y remate para cientos de familias salteñas sin importarles su suerte.
Hoy, quinees llevaron a la crisis más aguda a Salto, opinan, realizan disquisiciones y esbozan una interpretación de aquello que no admite ninguna duda desde la ciencia matemática: una previsible y cantada rendición de cuentas local con saldo negativo.
Por estos días está de moda la presentación de diversas formas de querer interpretar la matemática, que es un saber exacto con consecuencias irrefutables.
En momentos de resquebrajamiento económico – social debido a las primeras medidas económicas de la coalición multicolor nacional, se pretende responsabilizar a la actual administración de lo que no ha realizado: una mala gestión. Esta Intendencia, solicitó una línea de crédito de 330 millones de unidades indexadas para pagar los 800 millones de déficit de los que estuvieron antes y algo más de dinero para poder hacer operativa la comuna, cuyos servicios esenciales estaban moribundos.
Y refinanció la devolución de ese dinero hasta 2031, cumpliendo hasta la fecha, con el pago de las 3 primeras cuotas de las 15 con un criterio de prolijidad, eficiencia y racionalidad en el destino de los recursos; destacable y resaltable. Ese es, en definitiva el saldo negativo actual. El que se originó en la incapacidad de administrar recursos entre 2010 a 2015, el que determinó a ésta administración a cumplir; haciéndose cargo de lo que otros y otras no pudieron y no supieron.
Esta Intendencia frenteamplista pagó y paga, gestiona y realiza obras; aún en este contexto de recesión nacional de ingresos, producto de la afectación de la recaudación.
Hoy, varios actores políticos de aquel impresentable período de desgobierno intentan desacreditar desde la indiferencia y el agravio una administración que logró sacar adelante al Departamento.
Y además, intentan desmarcarse de aquello que los tuvo como protagonistas del caos, mirando para el costado, proponiendo poca cosa y lógicamente; fustigando al candidato que va por su reelección.
En la vida es bueno hacerse cargo. Como la administración actual lo viene haciendo, de lo propio y de lo que no provocó pero que casi nos liquida.
Esa, es la realidad. La única verdad.