Jueves 24 de septiembre, 2020
  • 8 am

Los eternos simuladores

Gustavo Varela
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Gustavo Varela

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Diario

Por Gustavo Varela

“Esta administración departamental ha sido movimiento en construcción todo el tiempo”; “los años dormidos han quedado atrás”
Así comenzaba y culminaba en el día de ayer, el Señor hermano del candidato del Frente Amplio, su columna semanal, donde, en un extenso relato intenta convencer a los lectores de la “inconmensurable” obra que el gobierno ha desarrollado en la ciudad de Salto durante el quinquenio que está terminando.
Y si uno lee en forma desprevenida o rápidamente lo expresado por el columnista, puede caer en el error de creer realmente que lo que han realizado en cuanto a la obra de carpeta asfáltica o construcción de calles de hormigón es realmente impresionante. Es decir, nos intenta convencer del buen estado de las calles, que día a día sufrimos los salteños.
Inmediatamente recordé el libro de Dolina “El libro del fantasma”, donde entre sus relatos cuenta la historia de un jugador de fútbol (Héctor Bandarelli) que relataba sus propios partidos y que cambiaba la realidad a través de sus relatos imaginarios, y a medida que pasaba el tiempo el relato iba superando al jugador, el que obviamente, jugaba espantosamente mal.
Pero volviendo al relator local. Resulta que si uno empieza a desconfiar de las palabras despliega un plano de la ciudad de Salto y comienza a traducir en cuadras todo lo que éste relator intenta dar de autobombo a la administración de su hermano, el resultado es muy magro.
Veinticinco (25) cuadras de carpeta asfáltica y tres (3) cuadras de hormigón por año, son las que resultan de promedio, toda la obra que nos intenta hacer creer el mencionado “cronista” en su fábula, que es la maravilla de obra que ha llevado a cabo la gestión del hermano.
Invito a cualquier lector a llevar a cabo, plano en mano y relato en otra, a llevarlo a cabo.
Por eso es que los últimos gobernantes no quieren ni hablar de las Rendiciones de Cuentas, pues ellas desnudan y tiran por tierra los diferentes relatos que van construyendo quienes poco tienen para exhibir.
En el pasado, al igual que el personaje de Dolina, los antiguos poetas cantaban hazañas a los que les iban agregando elementos de ficción, los que se terminaban convirtiendo en mitos y leyendas.
Hoy, a los salteños, les están inventando relatos fantasiosos que hablan de mil maravillas que son irreales, pero que las intentan hacer pasar por reales.
No te dejes engañar, el único cambio posible es votar por los que te hablan claro y sin falsedades.
El cambio está en la Coalición Multicolor Departamental.