Martes 1 de diciembre, 2020
  • 8 am

El fondo FIFA para jugadores de fútbol y sucesores deportivos

Estudio Signorelli & Altamiranda
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Estudio Signorelli & Altamiranda

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Por el Dr. Agustín Vilar
Para el Estudio Signorelli & Altamiranda
Para esta edición, comentaremos el proyecto de FIFA en conjunto con FIFPro (FFP- Fondo FIFA para Jugadores), entrado en vigor en Julio de 2020. Venimos a explicar el funcionamiento de este fondo para jugadores que tengan salarios impagos de parte de sus clubes, además de los lineamientos reglamentarios en lo relativo a los Sucesores Deportivos.
El FFP (Fondo FIFA para Jugadores) es un proyecto conjunto entre FIFA y FIFPRO, la Federación Internacional de Futbolistas Profesionales (grupo de interés representativo de los jugadores), establecido para proporcionar apoyo financiero a los jugadores que no han sido pagados y que no tienen la posibilidad de recibir los salarios debido a la extensión de sus respectivos clubes.
La FIFA ha reservado USD 16 millones para el fondo hasta 2022.
El origen de este fondo, cuya instrumentación comentaremos más adelante, proviene entre otras cosas de estudios en donde se ha evidenciado la proliferación de casos de salarios impagos a futbolistas.
En el estudio realizado en el año 2016 por la FIFPro sobre las condiciones laborales en el fútbol, se puede evidenciar que la mayoría de los jugadores no están exentos a atravesar situaciones laborales dificultosas, tales como el no pago de sus salarios, y sobre todo para aquellos que no forman parte de la élite del fútbol mundial.
También se evidencia en tal informe de FIFPro, que más del 45% de los futbolistas a nivel mundial cobran un salario inferior a los USD 1.000 mensuales. (Casi la mitad de los futbolistas profesionales)
El otro motivo que ha conducido a la creación de este fondo, es el fenómeno del “SUCESOR DEPORTIVO”.
La práctica del Sucesor Deportivo, ha tomado fuerza en los últimos años dada la falta de regulación por parte de la FIFA y las Federaciones Miembro, los acreedores de los clubes (como los jugadores) no podían hacer nada cuando se constataba la disolución del club obligado, pero curiosamente al poco tiempo el club resurgía con otro nombre o con alguna distinción y volvía rápidamente a competir esquivando el pago de las obligaciones previas.
Luego de muchos años sin una regulación al respecto, en el año 2019 se consiguió dar un marco jurídico a este fenómeno en el Código Disciplinario de la FIFA: “El sucesor deportivo de una parte infractora también se considerará parte infractora y, por tanto, estará sujeto a las obligaciones de la presente disposición. Los criterios para decidir si una entidad puede considerarse sucesora deportiva de otra son, entre otros, la sede, el nombre, la forma jurídica, los colores del equipo, los jugadores, los accionistas o grupos de interés o propietarios y la categoría competitiva.”
De esta forma, ahora los jugadores y acreedores de un club en quiebra o en bancarrota pueden perseguir sus créditos en los casos en los que el club fuera sucedido por otro. El artículo es muy tajante y estricto respecto al club sucesor, ya que lo pone en la posición jurídica de obligado, y pretende ser disuasivo con aquellos inversores que buscan adquirir un club en bancarrota y evitar el pago de obligaciones previas, o bien de los propios clubes que al encontrarse en un estado de insolvencia, resurjan sin hacer frente a sus deudas.
En la actualidad, existe mucha jurisprudencia al respecto de clubes sucesores y la aplicación de la nueva reglamentación. Es de destacar por ejemplo el caso del CSKA Sofía de Bulgaria, en donde el club sucesor pudo probar que si bien compartía logo, colores y “trademarks” con el club deudor, no existía ningún vínculo contractual, financiero o deportivo que los uniera. En efecto pudo así probarlo y no resultó sancionado. En este sentido destacamos que si bien existe marco regulatorio y parece ser estricto con los clubes sucesores, se admite y valora la prueba en contrario a pesar de que existan ciertos indicadores hagan creer el ánimo de evadir obligaciones (logo, sede, colores, emblemas).
Es un dato no menor, que apenas regulado este fenómeno en 2019, existan a la fecha tantos procedimientos y fallos de la Comisión Disciplinaria de FIFA al respecto. Podemos concluir que este dato solamente explicita el hecho de que se trataba de una práctica demasiado usual en el pasado con el fin de evadir pagos de salarios a jugadores (entre otros), y que ahora está bajo la lupa.
Para finalizar, luego de nuestro análisis, creemos que estas directrices están bien dirigidas, y se crea una suerte de protección para aquellos jugadores que estén atravesando dificultades económicas y que no puedan obtener pagos salariales, así como hacer frente a la quiebra de su empleador.