Martes 26 de octubre, 2021
  • 8 am

“Tabaré Vázquez, Dios, masonería y mitos”

Dr. Pablo Perna
Por

Dr. Pablo Perna

48 opiniones

Por el Dr. Pablo Perna
La última entrevista televisiva que dio Tabaré Vázquez en el programa “El Legado”, el entrevistador le pregunta: -“¿Como está hoy con Dios?”, lo que responde de forma serena, pero con una gran intriga: -“Yo estoy en una etapa final de mi vida, a veces creo que hay Dios, a veces creo que no hay Dios, que somos una ventanita que se abre en la vida y salimos al escenario. Pero muchas veces quiero y desearía que hubiera un Dios, pero hasta ahí puedo llegar”.
Luego cuenta la anécdota cuando se reunió con el Papa Francisco, sosteniendo: “En el mismo escritorio, él de un lado y yo del otro, me atreví a hacerle una pregunta: ¿Cómo concibe usted a Dios?; lo que el Papa responde rápida y socarronamente: “A no, yo hasta Jesucristo llego, más arriba no”.
Un Líder de la magnitud de Vázquez, quien fuera dos veces Presidente de la República, lejos de quedar disminuido ante la “gran interrogante”, al decir de Carlos Páez Vilaró, entre la disyuntiva del materialismo y la espiritualidad, sus temores ante lo desconocido que se avecinaba exaltan su calidad humana. No importa las glorias obtenidas, el final siempre será el mismo, pero al igual que en la antigua Grecia, cuna de nuestra civilización, los muertos siempre permanecían vivos en la memoria colectiva, convirtiéndose en símbolos sociales, máxime cuando se trataba de reconocidos filósofos o guerreros.
Del punto de vista político, compartimos las líneas escritas por el Presidente Sanguinetti en homenaje a Vázquez, cuando sostiene que ha “aventado muchos fantasmas sobre lo que podría llegar a ser la irrupción del Frente Amplio en el Gobierno”. Es verdad que en el Uruguay del 2004 se vivía con mucho temor sobre el comportamiento que podía tomar la izquierda en el Gobierno. Muchos empresarios, políticos y productores rurales vendieron sus casas y campos llevando el dinero hacia el exterior. Se hablaba que llevarían adelante políticas de expropiaciones, persecuciones políticas, desapariciones y revanchismos, en virtud que era lo que estaba sucediendo en Venezuela con Hugo Chávez en el poder.
Al decir de Sanguinetti, la coalición del Frente Amplio que sostenía postulados de rechazar la libertad de comercio, desconocer la deuda externa, romper con el Fondo Monetario Internacional y nacionalizar la banca y comercio exterior, con Vázquez se siguió gobernando dentro de los parámetros del Estado de Derecho, apartándose de la mística de la izquierda populista y radical.
Vázquez sin lugar a dudas ha sido el producto de las políticas Coloradas del Batllismo, donde un hijo de zapatero podía convertirse en un profesional y/o Presidente. Nace en un barrio humilde, con casa de chapa en “La Teja”, donde su padre era obrero de la planta refinadora de ANCAP, hace escuela, liceo y Universidad Pública, recibiéndose de médico, pero en el ínterin trabajó como canillita, albañil y vendedor.
Teniendo formación salesiana en sus primeros años de juventud, pero con el tiempo ante la muerte de su madre, padre y hermana a temprana edad y de cáncer, se aleja de la religión y de creer en Dios. Ingresa a la “Gran Logia de la Masonería del Uruguay”, trabajando activamente, manteniendo la discrecionalidad al momento que asume ambas Presidencias, sin que exista desvinculación.
Su condición de “Masón” es lo que ha generado mayores intrigas fruto de mitos y leyendas fantasiosas; inclusive se ha considerado contradictorio el pretender creer en Dios y ser Masón. El tríptico de “libertad, igualdad y fraternidad” son los principios rectores que consagra la Masonería, por lo que cada Logia no pregunta sobre creencias religiosas o políticas. En la libertad de pensamiento o creencias se busca el crecimiento personal de cada uno de sus miembros. Por lo tanto no es contradictorio que en su despedida en el cementerio se haya realizado con una oración cristiana de un cura salesiano, Néstor Castell.
Independientemente que no compartimos algunas políticas que ha implementado o contradicciones de su vida pública y privada, sin lugar a dudas pasará a la historia como un gran hombre humanitario y sobre todo por ser el Primer Presidente de izquierda que alcanza el Gobierno en el Uruguay. Ha sido un Republicano con mayúscula, por lo que merece nuestro más profundo respeto, por lo que compartimos también las palabras del dramaturgo contemporáneo más escuchado en la radio uruguaya, Darwin Desbocatti, al sostener que el Presidente Tabaré Vázquez ha sido un “Ganador”.