Jueves 20 de enero, 2022
  • 8 am

Enlentecimiento de la faena ovina en Uruguay abre oportunidades de exportación en pie a Brasil

A pesar del gran desempeño que ha tenido la faena de ovinos en el Uruguay este año, con una demanda desde China que se ha mantenido firme prácticamente todo el año y valores al alza hasta las últimas semanas, el 2021 no escapó a regla y se vuelve a registrar un congestionamiento en el ingreso del ovino a las plantas de faena como todos los finales de año.
Hay que señalar que la demanda continúa firme, pero debido a las medidas sindicales adoptadas por los trabajadores, el aumento de la oferta y la preferencia por animales más jóvenes de cara a las tradicionales fiestas fiestas, se ha enlentecido el ingreso a las plantas, se alargan las entradas y las categorías adultas son las que quedan mayormente relegadas.
A pesar de la disminución de la demanda desde Brasil, diciembre es un mes clave para la comercialización de este tipo de carnes, por lo que vuelve a visualizarse desde el vecino país, un mayor interés por adquirir carne ovina y en particular la necesidad de importar ovinos en pie. En este sentido el recientemente habilitado paso de frontera con Brasil, a través de las ciudades de Artigas y Quaraí, se posiciona como un punto de salida para el ovino sobre finales de año y comienzo de 2022.
El presidente de la Asociación Agropecuaria de Artigas, Jorge Riani, remarcó las dificultades con las que se encuentra el ovino sobre cada final de año, donde la industria “pierde el interés” por el ovino, “atrasa las entradas” y le da “priodidad al vacuno”. A pesar de esta reiterada situación cada final de año, Riani dijio que “Brasil es un mercado ávido de lanares y está todo pronto para inaugurar el control de paso de frontera” en la ciudad de Artigas.
“Nos siguen llamando los intermediarios con expectativa que se de un precio intermedio de lanares”, para que se logre agilizar los negocios. Destacó que la demanda desde Brasil es tanto por corderos como por lanares adultos.
Industria
Consultado al respecto, Gustavo Basso, dijo que “es inevitable” que exista este cuello de botella en la industria durante el mes de diciembre, teniendo en cuenta “la estacionalidad de la producción ovina en el Urugauy”.
En este sentido recordó que su empresa en particular ha firmado acuerdos con sociedades de criadores para incentivar la desestacionalización de la producción ovina en el Uruguay.