Jueves 20 de enero, 2022
  • 8 am

El MGAP e IICA acordaron proyectos de cooperación para pequeños productores

El Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) apoyará la actividad agropecuaria de Uruguay a través de las transferencias de conocimientos y nuevas tecnologías, con el foco puesto en acompañar el desarrollo a los pequeños productores de los lugares distantes del país y no dejar a nadie atrás. Así lo acordaron el ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca del Uruguay, Fernando Mattos, y el Director General del IICA, Manuel Otero.
El ministro Mattos destacó el apoyo “de muchas décadas” del IICA al desarrollo rural del continente y subrayó que el Instituto juega un rol importante en el diseño del plan estratégico agropecuario que el Uruguay tiene en preparación y que abrirá a consulta pública con distintos actores del sector en los primeros meses de 2022.
“Creemos que un acercamiento al IICA nos dará la posibilidad de incorporar técnicos de prestigio internacional y así contar con otras visiones de la realidad agropecuaria que queremos para el futuro. El IICA nos va a ayudar a pensar el diseño de una agropecuaria más moderna y más comprometida con la sociedad y con el ambiente”, explicó Mattos.
El ministro reveló que los temas centrales del encuentro con Otero fueron la formación, la capacitación y la transferencia de tecnologías en el sector agropecuario. “Necesitamos –afirmó- que las nuevas tecnologías lleguen a los lugares más recónditos de la República, para facilitar la comunicación y la transmisión del conocimiento, y lograr que aquellos que tienen menos posibilidades, por distancia o por escala, también accedan a herramientas para realizar una producción más moderna”.
“Las empresas de mayor dimensión –agregó- ya tienen acceso a estas herramientas, pero no queremos tener sectores rezagados. Pretendemos empujarlos a través de la transferencia de conocimiento”. Mattos también destacó el valor del Programa “Suelos Vivos en las Américas”, que el IICA lanzó en diciembre de 2020 con el objetivo de articular esfuerzos públicos y privados en el combate a la degradación de los suelos.
“Está en sintonía –dijo- con lo que venimos trabajando en el Uruguay como política de estado, que es el buen uso de los suelos. Podemos cooperar con el IICA y transferir la experiencia uruguaya en la materia, porque se trata de recibir cooperación y también de devolver”. “Caminamos en la dirección; respaldamos la acción del IICA y tenemos muchos proyectos en conjunto por delante”, resumió Mattos.
Manuel Otero, por su lado, y acompañado por su Asesor Especial Jorge Werthein y el Representante del IICA en el país, Rodrigo Saldías, agradeció el respaldo del Uruguay al proceso de discusión que los 34 estados miembros del IICA llevaron adelante de cara a la Cumbre de Sistemas Alimentarios de las Naciones Unidas, que se realizó en septiembre pasado.
El continente americano fue el único continente que concurrió a la cita global con un mensaje convergente, que puso en primer plano el rol de los agricultores en la producción de alimentos; destacó el valor de la ciencia y la tecnología para la transformación de los sistemas agroalimentarios y advirtió que la agricultura es parte de la solución a los desafíos que enfrenta la humanidad.
“Con esta filosofía hemos logrado un consenso en el hemisferio y ahora no podemos detenernos. Tenemos que pasar de la defensiva a la ofensiva, transformando amenazas en oportunidades”, dijo Otero.
“Nuestro continente –añadió- está llamado a ser garante de la seguridad alimentaria y nutricional y de la sostenibilidad ambiental del planeta. En la región se produce uno de cada tres kilos de alimentos que se comercializan en el mundo y también tenemos la mayoría de los recursos naturales. Esto tenemos que defenderlo con fuerza”.
El Director General del IICA reveló que conversó con el ministro Mattos de la importancia de la institucionalidad agropecuaria y calificó a Uruguay como un país de avanzada en temas como uso de suelo y sistemas productivos sostenibles. Otero también contó que en el encuentro se comenzó a discutir la creación de hubs de innovación.
“Uno sería para agricultura tropical, con sede en Costa Rica, y otro en Uruguay, dedicado a los temas de la nueva agricultura digital para los países de zonas templadas”, anticipó. “La agenda de cooperación técnica del IICA –finalizó Otero- está al servicio de las instituciones del Uruguay, de su ministerio, sus instituciones y sus productores agropecuarios”.