sábado 1 de octubre, 2022
  • 8 am

«No creo que logremos dar vuelta la torta, pero vamos a tener que hacer este tipo de cosas para visualizar el tema, sino nos comen en dos panes»

Movistar – 19/09/22 al 19/10/22

La problemática de los perros sueltos y los destrozos que los mismos causan en las majadas no es un tema nuevo, sino más bien recurrente en los distintos medios de prensa que cubren actividades agropecuarias. Aquí en CAMBIO ya hemos, lamentablemente, compartido varias noticias donde dan cuenta de la mortandad de ovinos principalmente, pero también de algún vacuno, a razón del ataque de jaurías de perros.
A pesar de lo mencionado anteriormente, el viernes los ciudadanos de la capital del país miraban azorados, estupefactos, atónitos, como un grupo productores había llevado un par de ovejas mordidas por los perros para mostrarlas frente a la Torre Ejecutiva.
Claramente esto generó repercusión en varios medios y seguramente por varios días se llamarán a profesionales, referentes y políticos a hablar del tema, sin embargo las pérdidas siguen y los productores abandonan un rubro, que ha quedado demostrado por la investigación, es muy rentable y favorece la radicación de la gente en el medio rural.
A decir que las gremiales agropecuarias, reunidas en Campo Unido en su última reunión analizó la situación del Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA) y la continuidad de los representantes en el consejo directivo de la institución, que por el momento se decidió continuar. La interrogante de las gremiales está basada en la solicitud de renuncia del Director Ejecutivo, Gastón Cossia, que se realizó en el mes de agosto de 2021, al ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca.
Si bien existen gremiales que ya han planteado el retiro de los representantes de los productores del instituto, existen otros directivos que sostienen que es muy importante estar dentro del INBA, para lograr que las políticas tengan un efecto positivo sobre el bienestar animal y este tema en particular.
Puntualmente, sobre esta movida, dialogamos con el Dr. Pedro Scremini, productor ovejero y profesional vinculado al rubro durante mucho tiempo como técnico del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL), quién participó de esta movida y mostró su malestar por la ausencia de acciones desde el Estado para paliar esta situación.
¿Dr. Scremini, porque ir a la capital del país y llevar las ovejas mordidas?
Primero decir que el viernes a las 6:30 de la mañana se decidió, fue totalmente improvisado. En segundo lugar la invitación decía, «estamos haciendo algo que no nos gusta, que no queremos hacer, pero es demasiado». Todos los días tenemos estas denuncias, todos los días nos estamos enterando de ataques de perros en distintos puntos del país.
Esto no es solo por el daño a la oveja en sí, es el daño a la moral de la gente, porque detrás de cada oveja hay una persona, hay una familia, hay un padre que tiene que mantener al hijo. La gente tiene que saber que hay productores chicos que producen para poner algo de carne en el puchero.
En la vuelta de los pueblos hay muchos predios chicos que pueden tener un alivio en su economía y no pueden tener ovejas porque o se las roban, que hoy están más tranquilos en algunas zonas, o se las comen los perros. Donde está la libertad de hacer lo que quieras en este país.
Por eso fuimos a reclamar. Ya habíamos hecho en 2019 una incursión en Melo con esto mismo, y hace tiempo que veníamos diciendo nos van a obligar a ir a Montevideo, y salio demasiada improvisada.
¿Se puede lograr algún cambio con esto?
Yo no veo cambios porque el Gobierno está muy jugado. Estas son decisiones políticas, va mucho de este gobierno y en cualquier momento estamos en campaña electoral.
Vamos a tener que seguir presionando, peleando por esa gente que tiene derecho a tener alguna oveja y no la puede tener porque se desestimula. Ayer recibí dos audios, uno de una persona en Curtina, que había liquidado las ovejas, y otro productor en Rocha que también había liquidado las ovejas, por el tema de los perros.
Benech (ex-ministro) en una reunión que fuimos en el 2019, nos dijo «lo que ustedes tienen que hacer es hacer visible todo este drama, porque tienen más fuerza las mujeres que se paran con un perrito frente a la cámara que ustedes que están en la mitad del campo». Me pareció papenlonesco que un ministro dijera eso, pero fue la contestación que nos dio un ministro frente a este tema. Hoy, tomando eso es que hacemos esto. Es horrible, antipático, muchísima gente criticó pero muchísima gente apoyo.
No creo que vayamos a lograr dar vuelta la torta pero nosotros los productores vamos a tener que hacer este tipo de cosas para visualizarlo, sino nos comen en dos panes.
El actual director ejecutivo del Instituto de Bienestar Animal, Gastón Cossia, publicó en su cuenta de Twitter que «El sufrimiento y padecimiento animal no merece la exposición y exhibicionismo”
Nosotros fuimos a mostrar lo que pasa. ¿Ahora resulta que los culpables somos nosotros, cuando hace años que venimos reclamando?.
Cossia me parece lamentable, un demagogo barato que está jugando un tema político, no le interesa «un pito»´ los animales. Él está ahí por un tema político y en definitiva por un tema económico porque le sirve para ganarse la vida, pero no le interesan los animales.
Él utiliza a los animales, los perritos y las señoras, para dar manija. Si le interesaban los animales hubiera aparecido y no apareció. Sin embargo el miércoles cuando les arrasaban las ovejas a los tres productores de Melo, el entregaba un diploma a los Bomberos porque habían salvado tres perritos, estamos todos locos, nos están tomando el pelo. El Frente Amplio es un poroto al lado de esto.
Yo aplaudo a los Bomberos, me parece bien, pero que la principal figura del Instituto de Bienestar Animal este haciendo eso y no este con los productores cuando pasan estas cosas te lo muestra en cuerpo entero como es.
¿Mantuvieron algún contacto con las autoridades?
Llamó Fernando Mattos, la verdad que no lo atendí y no lo llame, no me sentía con ganas de conversar. Después se que hizo llegar a Marcelo Nougue una invitación y que nos recibia en el Ministerio, y la verdad que decidimos no ir.
Mattos es un productor, lo conozco de muchísimos años, sabe lo que pasa, sabe lo que hay que hacer. Él recibió hace unos meses junto a Álvaro Delgado un trabajo hecho por las quince sociedades de criadores de ovinos que le dan lineamientos de lo que ellos entienden habría que hacer, o sea que sabe bien del tema, de la inquietud de los productores, por eso no nos pareció conveniente de ninguna manera ir a visitarlo.
¿La culpa es de los perros?
No. La culpa es nuestra como personas, como sociedad, porque somos unos irresponsables. Pero el Estado nos tiene que ayudar a organizar esto.
Por ejemplo, el Transito no lo organizas con panfletos y comentarios en la radio, el transito lo organizas con inspectores, con cámaras, con carteles, con multas, sanciones, no es así nomás que se organiza el transito. Esto es lo mismo, si acá no tenes un Estado, alguien que fiscalice y encamine esto es imposible.
El productor cuenta con el Código Rural que lo ampara ante la eliminación del perro que está haciendo daño en su majada. ¿Ustedes entienden que esto no es válido en la práctica?
Eso es lo que esgrimen las autoridades, y eso son cortinas de humo. El que sabe como es el tema, sabe que en el 90% de los casos ni siquiera ves los perros, y si por esas casualidades lo ves, vos nunca andas armado en el campo, no andas con balas, cuando lo ves estas vos desarmado, ¿el perro se va a quedar parado?
Yo se de gente que ha pasado cinco noches de corrido, emponchado en invierno, esperando los perros y al otro día tiene que ir a trabajar. ¿Te parece que nosotros nos tenemos que poner a matar perros?
El articulo 125 te permite hacerlo, pero en la práctica lo que pasa es que la mayoría de las veces no los ves, ni sabes de quien son los perros, esa es la realidad.
¿Tienen prevista alguna otra movida?
Previsto no, esto fue totalmente de improviso, pero no se descarta para nada. Quizás si hacemos alguna otra va a ser un poquito más organizada. Que no es fácil.