sábado 1 de octubre, 2022
  • 8 am

La mayoría de la población privada de libertad está vinculada al consumo problemático de drogas

Por Andrés Ferreira.
CAMBIO entrevistó a la directora de la Unidad Número 20 del Instituto Nacional de Rehabilitación (INR), María de los Ángeles Machado, recabando información acerca de los trabajos que se vienen llevando adelante para el día en que los privados de libertad cumplan su condena, se logren reinsertar en la sociedad.
UNAS 15 INSTITUCIONES TRABAJANDO
Machado informó que la Unidad 20, es una de las unidades penitenciarias a nivel país que cuenta con el mayor proceso de gestión interinstitucional con el afuera. «Tenemos alrededor de 15 instituciones trabajando con múltiples talleres que van desde la cuestión del aprendizaje del oficio, hasta procesos de inserción que hacen algo básico, generar la dignidad, instrucción en derechos, poder tener determinadas herramientas para el día en que estén afuera» expresó. «Desde hace tres años sostenemos con mucho esfuerzo un proceso que para nosotros es fundamental, el taller de género que se dicta en la unidad tanto para varones como para mujeres, hace 10 meses venimos trabajando con una fuerte impronta en el desarrollo de políticas de adicciones, a mi parecer la unidad debe desbordar de actividades, el privado de libertad tiene que estar continuamente ocupado» añadió. Por otro lado, Machado aseguró que hace años no existen peleas violentas, cortes o muertes en la cárcel. «Eso es un proceso, entendemos que esa es la forma en la que se debe trabajar» señaló.
ADICCIONES
En lo que tiene que ver con adicciones, consultada la jerarca por el número de la población de la cárcel vinculada a ellas, manifestó que «es un número altísimo, a nivel nacional, la mayoría de los que se encuentran privados de libertad son por delitos de hurto, y lo que llevó a cometer esos hurtos, generalmente en muchas ocasiones están relacionados a consumo de drogas, roban para consumir» dijo y siguió «la cárcel no es una clínica de desintoxicación, no tiene ese cometido, el cometido es la administración de la privación de libertad impuesta por un proceso judicial, pero si en el camino podemos generar herramientas para ese proceso de desintoxicación, es bien visto y es el camino que nosotros intentamos, muchas personas de las que están privadas de libertad quieren salir adelante, muchas no, eso está claro porque desde adentro de la cárcel pretenden ingresar droga».
HAY UN DÍA DESPUÉS
«Cuando hablamos de privados de libertad, estamos hablando de gente que está comprendida en edades de 18 a 29 años, son muy jóvenes, entonces hay que generar las herramientas para ese día después, porque hay un día que se sale de la cárcel, un día que se construye el hábito de estudio, el hábito laboral, pero estas cosas la cárcel no la puede hacer sola, esto viene de la mano de los proceso de gestión interinstitucional que puede hacer esta unidad, para hacerle entender a la sociedad, que la ayuda la brindamos entre todos, el cobijar una persona que quiere una oportunidad, es también generar oportunidades para mucha gente» explicó Machado. «Poner en visión lo que se está haciendo, va más allá del proceso de la directora, es entender que la sociedad se pueda apropiar de una institución que es de todos, la cárcel es un apartado más de la sociedad y que nadie está ajeno a este lugar» finalizó.