Miércoles 6 de julio, 2022
  • 8 am

Que se hagan cargo

Fulvio Gutiérrez
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Fulvio Gutiérrez

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Dr. Fulvio Gutiérrez
Una de las peores cosas que hizo el Presidente Mujica en el gobierno frentista que encabezó, fue el proyecto para instalar en nuestras costas del Río de la Plata, una planta regasificadora de gas licuado. Todo se hizo mal.
El proyecto no tuvo un plan de negocios previo; el negocio dependía de que se tuviera el apoyo de Argentina para la compra del gas pero luego Argentina se “bajó”. Tampoco se tuvo en cuenta que el propio Uruguay había solucionando su abastecimiento energético con el cambio de la denominada “matriz energética”; y desde el punto de vista formal, se cometieron tantos errores, que el Vicepresidente de la época, Cr. Danilo Astori, admitió que el proyecto “fue un error grande, importante”, y que “ni siquiera pudieron parar a tiempo”, “porque no tenía lugar en la práctica”. Todo esto costó millones de dólares que el gobierno frentista literalmente tiró a la basura. ¡Pues ahora, que se hagan cargo!
Gas Sayago S.A. fue un emprendimiento que jamás funcionó, y cuyos socios principales fueron ANCAP con el 20.65% de su capital, y UTE con el 79,35% de su capital. Para que se entienda, y sin tecnicismos difíciles, una regasificadora es una planta industrial que recibe la extracción de gas natural licuado y mediante una red, lo distribuye convertido en gas natural.
Fue uno de esos proyectos absurdos del gobierno de Mujica, que ante su rotundo fracaso, el actual gobierno decidió investigar a fondo desde el principio. Para eso en octubre de 2020, el Directorio de UTE contrató a la empresa “Price Waterhose Coopers” para realizar una auditoría de gestión sobre el proyecto de la planta regasificadora, y el pasado martes 8 de marzo, el Directorio de UTE dio a conocer el informe de la auditoría encomendada. ¡Los resultados asustan!
Gas Sayago S.A. tuvo una pérdida de 213 millones de dólares, pese a haber cobrado una garantía de 100 millones de dólares. De esa garantía, 20 millones fueron destinados a gastos de administración, 36 millones al pago de préstamos, 23 millones al pago de impuesto a la renta y 21 millones al pago de activo fijo. A eso hay que agregar los beneficios de los funcionarios, algunos de ellos realmente absurdos a saber: gastos por viajes al exterior (290.000 dólares), capacitación que incluía maestrías y posgrados (247.000 dólares), gastos de alimentación (212.000 dólares), pago de aguinaldos dobles (¡!), e indemnizaciones especiales por despido. Todo un despilfarro de dinero del Estado, realizados sin ningún pudor, por una empresa que jamás funcionó y con una arbitrariedad pocas veces vista en una administración pública. Porque este “emprendimiento”, aunque lo pretendan disfrazar, es una aventura que se llevó adelante dilapidando dineros públicos.
Pero por si esto fuera poco, Gas Sayago fue demandada por 37 millones de dólares, debe 8 millones de dólares que es lo que cuesta el desmantelamiento de los pilotes ubicados en el Río de la Plata, y los 3 millones de dólares anuales de gastos de funcionamiento mientras dure su liquidación, más gastos de los Directorios de UTE y ANCAP que no figuran en la contabilidad.
El informe de la auditoría será enviado a Fiscalía con una denuncia penal, para que en definitiva, se analice en vía judicial la posibilidad de existencia de una o más figuras delictivas, y se determine quién o quiénes podrían ser los responsables. Y a esta altura cabe exclamar: ¡Otra “joda” y van………!