Miércoles 6 de julio, 2022
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Uniformizar el monto de las multas

Fulvio Gutiérrez
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Fulvio Gutiérrez

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Dr. Fulvio Gutiérrez
El art. 21 del Código Civil, reconoce la existencia de los Gobiernos Departamentales (con un lenguaje del Siglo XIX se los denomina “Municipios”), considerándolos personas jurídicas, y por consiguiente “capaz de derechos y obligaciones civiles”. Eso supone que los Gobiernos Departamentales tengan su patrimonio propio diferente al patrimonio del Estado Central, lo administre, establezca sus ingresos y disponga sus egresos conforme a la Constitución, a la ley y a sus propios decretos y resoluciones, y en definitiva sea responsable de él.
Entre esos recursos, están las multas previstas en el art. 297 Nral. 10º de la Constitución, que las clasifica en tres clases: a) Multas que establezcan los Gobiernos Departamentales; b) Multas que las leyes vigentes hayan establecido con destino a los Gobiernos Departamentales; y c) Multas que se establecieran por nuevas leyes con destino a los Gobiernos Departamentales.
Conceptualmente, la multa es una sanción pecuniaria que se aplica cuando una persona comete alguna violación de una norma departamental, que establece la aplicación de la misma. Los montos de las multas, al principio, fueron fijadas en pesos y posteriormente, hasta que por una razón práctica y para evitar la desvalorización de sus montos, se resolvió que se debían fijar en Unidades Reajustables.
En consecuencia, se trata de uno de los ingresos de los Gobiernos Departamentales, como también lo son los impuestos, las tasas, las contribuciones de mejoras, los beneficios nacionales especiales, los recursos propios, los recursos presupuestales, etc.
En ejercicio de ese derecho constitucional, cada Gobierno Departamental en base a su autonomía también prevista a nivel Constitucional, fijó los montos de las multas con absoluta independencia. Entonces ocurrió lo mismo que ocurrió con los montos del impuesto de patente de rodados: cada departamento tiene montos de multas de diferente valor para infracciones que son similares. La situación referida en relación con la patente de rodados, cuyo valor era diferente según el departamento de empadronamiento para vehículos similares, fue corregida luego de largas negociaciones, por la Ley No. 18.860 de 23 de diciembre de 2011 (conocida como Ley del Sucive), que estableció que los automotores de una misma marca, modelo y año paguen el mismo monto de patente de rodados, cualquiera fuere el departamento en el que estuvieran matriculados.
Ahora el Congreso de Intendentes, está tratando de llegar a un consenso para establecer iguales montos para las multas por infracciones de tránsito similares, sin importar el departamento en el cual la infracción se produjo. Parece lógico y parece justo. Sin embargo no está siendo fácil.
Desde 2016, se reinstaló en el Congreso de Intendentes la negociación para materializar la unificación de las multas entre comunas, una medida que estaba en discusión desde 2012 pero que nunca se trasladó a los hechos. La solución está cerca, y los Intendentes se han prometido que a fines del presente mes de marzo, tiene que haber una solución, aunque también se fijó que si no la hay, se toman sesenta días más para buscarla.
Los criterios básicos ya están acordados, pero la multiplicidad de multas que están previstas en los 19 departamentos, las diferencias en cuanto a unificar los códigos de cada una, la descripción de las eventuales infracciones que originan cada multa y el monto en cada caso, hacen nacer diferencias que habrá que resolver.
Estoy seguro que en definitiva se llegará a un acuerdo porque así lo impone la lógica y el sentido común, en un país con sistema unitario que justifica esa solución.