Miércoles 6 de julio, 2022
  • 8 am

Derecho penal en decadencia

Fulvio Gutiérrez
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Fulvio Gutiérrez

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Dr. Fulvio Gutiérrez
En el mes de enero, en un control policial ubicado a la altura del peaje Solís, en la Ruta Interbalnearia, y en el marco de un operativo relacionado a un clásico que se disputó en Maldonado, fue detenido el jugador de fútbol Nicolás Schiappacasse, por portar un arma de fuego con municiones. Se dispuso su prisión preventiva a la espera del juicio imputado de comprar armas robadas y negociarlas con “barras bravas” de Peñarol. Los delitos por los que se pidió su formalización fueron tráfico interno de armas, receptación y porte de arma de fuego en lugares públicos. El hecho tuvo una enorme repercusión pública y todos quedamos a la espera de las resultancias que se podrían derivar de tales hechos.
En definitiva y en un juicio abreviado, la Fiscal del caso llegó a un acuerdo con la defensa de Schiappacasse, que fue condenado a 14 meses de prisión. De esa pena, el imputado en definitiva cumplió dos meses y doce días de prisión efectiva, y el resto, será en régimen de libertad a prueba; seis meses de arresto domiciliario total, con autorización para entrenar y jugar los partidos del club El Tanque Sisley, debiendo cumplir cuatro horas de trabajo comunitario por semana y presentarse en una seccional policial. La condena me sorprendió, porque entiendo que la pena ha sido desproporcionada en menos ante la gravedad de los delitos imputados.
Como dijo el Diputado Gustavo Zubía (un conocido ex Fiscal) en diálogo con CAMBIO el pasado 10 de Abril, en este caso, “donde hubo imputación de tres delitos, porte de arma, tráfico interno de armas y receptación, la condena efectiva de prisión fue inferior cualquiera de los mínimos de estos tres delitos que se le imputaron.” Se trata de un caso grave, continuó Zubía, porque es un individuo que le llevaba armas a “barras bravas”, o sea a gente que ha manchado seriamente la vida de nuestro deporte nacional, organizándose en una especie de mafia que se considera con derecho a hacer cualquier cosa que vaya en beneficio de un equipo de fútbol. O acaso debemos pensar que el tan mentado “juicio abreviado”se ha transformado en una patente de corso que permite llegar a cualquier tipo de acuerdo, aunque ello suponga ir contra elementales principios del Derecho Penal, escritos o no.
El Derecho Penal es parte del Derecho Público, o sea es imperativo y no puede ser dispuesto por las partes, aunque una de esas partes sea el imputado y la otra el Estado representado por la Fiscalía. No olvidemos que el bien jurídico protegido, tiene carácter comunitario, afectando a la colectividad organizada en el Estado. Cuando un individuo comete un delito, no está solo lesionando el bien de la víctima, sino el interés general de la sociedad en la preservación de ciertos bienes y valores.
Entonces, que se lleguen a acuerdos como el mencionado, desproporcionados en menos con la gravedad de los delitos que se pretende castigar, me llevan a preguntar qué está pasando en materia de nuestra justicia penal. Porque la situación de este caso no es la primera que llega casi al ridículo, aunque otras no hayan tenido la repercusión pública de ésta.
El juicio abreviado, una vez formalizada la investigación por parte de la Fiscalía, supone un acuerdo entre la Fiscalía y el imputado con su defensa, para que el juicio se realice mediante esta forma. La tramitación se simplifica, y el Fiscal puede disminuir hasta en una tercera parte la pena que habría solicitado en un juicio oral. Al Abogado Defensor le conviene, porque su rol es precisamente obtener el resultado menos perjudicial para su defendido, y hay quienes lo justifican porque las cárceles están superpobladas. Y esto es grave, porque acordar penas presionados por la superpoblación carcelaria es un absurdo que lesiona incluso el fin mismo del Derecho Penal. El delincuente debe ser castigado en base a los hechos cometidos y probados, a sus agravantes y atenuantes, a sus antecedentes, pero jamás en base a la superpoblación carcelaria.
Analizo y me pregunto: ¿Es que el Derecho Penal hoy no es más parte del Derecho Público?