Domingo 22 de mayo, 2022
  • 8 am

Volar aviones con sólo 25 horas de formación

Nuestro país reglamentó la actividad de aeronaves deportivas livianas, brindando además la posibilidad de formarse y pilotear sin las demandantes exigencias de la carrera aeronáutica. Se espera que esta normativa atraiga tanto a nuevos alumnos, como a pilotos ya recibidos, que podrán mantener su permiso vigente por más tiempo.
Utilizando algunas de las aeronaves que acostumbramos a ver en los Aero Clubes o aquellas que hayan sido diseñadas y producidas según la norma consensuada ASTM para aeronaves deportivas livianas (LSA), los pilotos podrán volar en prácticamente todo el país con algunas restricciones operacionales.
Por ejemplo, las condiciones del tiempo deberán ser óptimas, únicamente podrán volar durante el día y hasta con un acompañante, tampoco podrán realizar vuelos remunerados ni internacionales. Entre otras restricciones, salvo durante la etapa de instrucción, no podrán volar en espacios aéreos controlados como los de Montevideo o Punta del Este.
El RAU ADL publicado en diciembre de 2021, llega década y media después de la primera normativa chilena en la materia, que junto a Brasil, China y Australia fueron los primeros en adaptar la reglamentación estadounidense. Precisamente fue en 2004 cuando la Asociación de Aviación Experimental (EAA) logró se concretara su propuesta para impulsar la categoría LSA y poner fin al estancamiento de la aviación general.
En nuestro país, tuvimos la oportunidad de participar de un simposio organizado por la Mesa Coordinadora de la Industria Aeronáutica en el año 2015, para conocer las experiencias de la autoridad aeronáutica chilena en drones, incorporación de los LARS y reglamentación de la aviación deportiva liviana. Comprender las diferencias entre la realidad de la industria aeronáutica de aquel país y las necesidades y prioridades del nuestro, es necesario para entender la importancia de esta nueva reglamentación para nuestra aviación. Lo novedoso es que el RAU ADL incorpora además de definiciones sobre la aeronavegabilidad de los LSA, los requisitos y atribuciones del permiso de piloto de aeronaves deportivas livianas, una solución que busca adaptarse a la realidad nacional para fomentar la actividad de vuelo en el contexto actual.
El nuevo proceso de formación incluye la obtención del permiso de alumno, la capacitación teórico-práctica, vuelos en solitario, navegaciones y las inspecciones correspondientes por parte de la autoridad aeronáutica, como si se tratara del permiso de piloto privado, pero a diferencia del curso histórico, el permiso de piloto de aeronaves deportivas livianas puede obtenerse en la mitad de las horas de instrucción habituales.
Adaptar los cursos para este permiso es sin dudas uno de los desafíos que tendrán los Centros de Instrucción de Aviación Civil que ya han estandarizado todos sus procesos de capacitación, máxime sabiendo que seguramente los alumnos luego desearán continuar su formación para obtener su brevet de piloto privado. Precisamente para este caso se dispuso que se podrán acreditar hasta 20 horas de instrucción.
Otro de los desafíos (pienso que el más importante), es generar el conocimiento necesario para formar pilotos en aeronaves que no necesariamente tengan 60 años de experiencias ni manuales de capacitación cotejados. No es necesario cruzar la cordillera, apenas con cruzar el charco basta para informarse sobre las dificultades que ha habido en Argentina para alcanzar niveles de seguridad aceptables durante las etapas de formación en algunos modelos relativamente nuevos.
Martín Filippi (Volemos.org)