Martes 17 de mayo, 2022
  • 8 am

El papa Francisco canonizará este domingo a la primera santa que misionó en Uruguay

El papa Francisco canonizará el domingo en una ceremonia en la plaza de San Pedro a diez nuevos santos, entre ellos la primera de Uruguay, la religiosa ítalo-uruguaya Francisca Rubatto (1844-1904), que pasó parte de su vida en América del Sur. Entre los diez nuevos santos también figuran los franceses César de Bus (1544-1607), fundador de la congregación de los Padres de la Doctrina Cristiana, quien trabajó por el renacimiento del cristianismo en una época convulsa por los comienzos de la Reforma protestante, y la hermana Marie Rivier (1768-1838), una maestra, fundadora de la congregación de la Presentación de María. Decenas de fieles, provenientes de diferentes países, acudirán a la ceremonia, la primera en tres años.
SU HISTORIA
Rubatto, nacida el 14 de febrero de 1844 en la localidad italiana de Carmañola, al norte, vivió y desarrolló su labor pastoral en Uruguay, donde falleció el 6 de agosto de 1904. Monja de las Hermanas Capuchinas desde 1884, se dedicó a los enfermos, especialmente, a los niños, jóvenes y ancianos abandonados. En 1892, con cuatro monjas de la congregación, partió hacia América Latina para realizar su apostolado en Uruguay, Argentina y Brasil, donde fundó las Hermanas Capuchinas de la Madre Rubatto. Proclamada beata por el papa Juan Pablo II el 10 de octubre de 1993, le fue reconocido por la Iglesia en 2020 haber intercedido en un segundo milagro, lo que le permite llegar a ser santa, tal como fijan las normas del Vaticano.
COMO SER SANTO
Casos como el de Francisca Rubatto y el de Jacinto Vera (donde él es parte del proceso y que aún se espera un milagro) funcionan por la “vía ordinaria de la santidad”, que son las virtudes heroicas. Es el más largo y el habitual. La otra es la vía del martirio, cuando una persona entrega su vida en una persecución de la fe. Acá no hace falta probar un milagro. Una tercera es por las “causas excepcionales” y una cuarta, decidida por el papa Francisco en 2017, es el “ofrecimiento de la vida” por los demás.