Martes 5 de julio, 2022
  • 8 am

Según nuevo estudio del Instituto Cuesta Duarte el salario perdido de los trabajadores no se recuperará

Por Andrés Torterola.
El informe del instituto Cuesta Duarte afirma que el proceso de recuperación del salario real, que el gobierno aseguraba que comenzaría este año 2022, se ve fuertemente amenazado por la aceleración inflacionaria reciente. El estudio indica que es aún más problemático si tomamos en cuenta que cuando se habla de recuperación se hace referencia al retorno de los niveles salariales al nivel anterior en términos reales, pero que en términos estrictos el salario perdido no se recupera. Por lo que, cuanto más se postergue el inicio de la “recuperación salarial”, los trabajadores perderán más salario y habrán visto deterioradas sus condiciones de vida por más tiempo.
RECUPERACIÓN
Si la focalizaciónes en lo sucedido entre enero y marzo de 2022 se puede apreciar que el Índice Medio de Salarios tuvo una leve aceleración. Pero, dado que, en igual período, la inflación medida por el Índice de Precios al Consumo (IPC) registró un incremento aún más rápido, el poder de compra del salario medio aceleró su proceso de deterioro. Los datos indican que por tercer año consecutivo tendremos un nivel de salario real medio inferior al del 2019 y aun considerando las medidas que tendrán efecto a partir del segundo semestre, este año el salario real medio no tendrá un crecimiento económicamente relevante, quedando el inicio del proceso de “recuperación” postergado hasta 2023.
PÉRDIDA DEL PODER DE COMPRA
En el último año móvil a marzo, el poder de compra del salario promedio tuvo una disminución de 2,1%, la que surge de comparar el incremento del IMS de 7,1% con el aumento del IPC de 9,4% registrado en igual período. Por su parte, en los últimos dos años a marzo, la pérdida de poder de compra es de 4% fruto de una evolución acumulada del salario medio de 13,8% y una inflación de 18,5% en igual período.
EVOLUCIÓN
El informe indica que, en términos generales, en una mirada algo más larga, luego de un período de caída del poder de compra del salario, la propuesta del Ejecutivo es que a partir de determinado momento (el compromiso original era que fuera a partir de este año, y dada la evolución de los precios al consumo, como se comentó más arriba, difícilmente esto ocurra), comienza el período de recuperación salarial. Sin embargo, esto no es exacto ya que el salario perdido no se recupera, sino que lo que se logra es que el nivel salarial retorne a su nivel anterior en términos reales. Esta aclaración es importante porque el poder adquisitivo que se fue perdiendo a lo largo del tiempo, junto al bienestar económico derivado de ello, estrictamente no se recupera. Desde la publicación del último Informe de salarios trimestral, a principios de febrero de este año, tenemos dos nuevos datos relevantes sobre la mesa. En primer lugar, la guerra en Europa del Este, que condujo a una importante aceleración inflacionaria y a un ajuste al alza de las expectativas de inflación para los próximos meses. Este nuevo escenario, además, añade aún mayor incertidumbre sobre la trayectoria futura de los precios.