Martes 5 de julio, 2022
  • 8 am

¿Qué tanto conocemos nuestra respuesta sexual?

Alexandra Ledesma
Por

Alexandra Ledesma

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Por Alexandra Ledesma
Lic. en Sociología y Educadora Sexual
En la vida, cuando transitamos distintos escenarios o situaciones, la forma de comportarnos y de reaccionar depende de a que nos enfrentemos y con qué herramientas contamos, en la mayoría de los casos podemos advertir como será esa reacción y que nos provoca tanto física como emocionalmente; los encuentros íntimos son parte de estos escenarios que montamos en la vida.
Cuando tenemos un encuentro sexual, ya sea con una o más personas, del mismo o distinto género, o se tratase de una práctica como la masturbación, el cuerpo se expresa de múltiples formas, y es importante conocer para luego reconocer lo que nos sucede. Esto que les traigo no es menor, ya que es un paso más al autoconocimiento.
En términos generales, podemos decir entonces que la respuesta sexual humana son todas esas formas en las que el cuerpo se expresa, los cambios tanto físicos como psicológicos que se producen ante un estímulo sexual.
Los estímulos que llevan a esta respuesta sexual son altamente subjetivos, todos somos diferentes en gustos y preferencias, pero lo cierto es que desencadenan procesos fisiológicos capaces de producir una respuesta específica en el hombre y en la mujer.
Hay algo que también se tiene en cuenta en este proceso cuando hacemos referencia a las diferencias entre hombres y mujeres y es la vivencia de esta está respuesta dependiendo del género, ya que los valores sexuales juegan también un papel importante al momento de recorrer las distintas etapas que hacen a la respuesta sexual humana.
Referente a los cambios en el cuerpo, estos se suceden conforme a la etapa que estemos transitando de la respuesta sexual, algunos son muy específicos de cada etapa, pero algo que también es importante remarcar es que no siempre se da de forma mecánica, puede ser cíclico, también depende del tipo de estimulación y la intensidad de la misma.
Decíamos entonces, que se trata de un proceso multidimensional donde se involucra lo bio- psico- social, y donde se demanda un flujo constante de excitación y estimulación para ir pasando de una fase a otra.
Pero me quiero detener en las llamadas “etapas” de la respuesta sexual. Dos grandes investigadores de la sexualidad humana llamados Másters y Johnson (1966) revolucionaron el siglo XX al realizar una de las investigaciones más importantes sobre la respuesta sexual, y fue con ellos que nacieron 4 etapas de la misma. Pero es a este proceso lineal de los profesionales que se le suma una más, algo indispensable para llevar a cabo todo el resto, el deseo. Cabe aclarar que al ser para ellos un proceso lineal, tiene un orden que se cumple de la misma forma en hombres y mujeres, pero que varía en cada uno en tiempo e intensidad.
Estos encuentros deben o deberían estar atravesados por el deseo, tener ganas, estar motivado, dispuesto, expectante, es el inicio de todo lo demás, y su continuación, el que habilita a vivir distintas experiencias o ser receptivo de ellas.
Al introducirnos en la fase de excitación decimos que se activa un sistema de reflejos, en el que participan tanto el sistema nervioso como los órganos sexuales.
Su principal característica es que en ambos sexos se da vaso-congestión de órganos sexuales, que puede no ser voluntaria, no ser querida, se puede dar en todas las edades, ya sea durante la vigilia y el sueño.
La etapa de meseta trascurre de forma horizontal, donde se mantienen e intensifican los niveles de excitación, es lo previo al orgasmo, varía en todas las personas en cuanto a duración e intensidad.
El orgasmo, esa divina liberación de la tensión sexual, etapa nutrida en intensidad, pero increíblemente corta (de 8 a 15 segundos), seguida de una gran sensación de relajación, que también varía en cada varón y en cada mujer y en cada circunstancia.
La fase de resolución se produce de forma descendente, se puede advertir que todo vuelve a su estado normal, la respiración, la presión arterial, el tamaño de los genitales, etc.
Lo que debemos saber es que cada persona es diferente y tiene experiencias distintas respecto a la respuesta sexual. El placer se encuentra atravesado por múltiples factores sean los mismos bio-psico –sociales que influyen contantemente en estas vivencias, por este motivo es que no se puede generalizar el proceso.