Martes 16 de agosto, 2022
  • 8 am

El stock vacuno caerá ante el alto nivel de extracción

El ritmo de faena en vacunos que se ha venido registrando desde mediados del año pasado, y principalmente en este primer periodo del 2022, claramente marcan un posicionamiento fuerte de la demanda y un reacción firme del productor ante los valores históricos que se han venido registrando.
Conjuntamente con el buen momento que atraviesa la ganadería, también se ha dado un momento de emergencia agropecuaria durante la seca en el verano, donde se han comercializado muchos ganados que aún estaban para quedar prontos.
El Ing. Agr. Esteban Montes, del Instituto Plan Agropecuario, realizó un análisis del ritmo de la faena y el comportamiento del stock vacuno frente al ritmo de extracción donde además se suma la exportación en pie. En su trabajo señala que con “una faena sostenida de 50 a 55 mil cabezas de vacunos desde principios de febrero hasta el 30 de junio, se llegaría a una faena del entorno a las 2.7 millones de cabezas en el ejercicio 1 de julio de 2021 al 30 de junio 2022”.
El técnico indica que la faena que se viene registrando, se caracteriza por la mayor participación de novillos que en años anteriores y los de categorías más jóvenes. Lo mismo sucede con las hembras, con mayor proporción de vaquillonas.
Continuando con un ritmo de exportación en pie como el que se viene dando, se puede llegar a unas 230 mil reses exportadas para el mismo ejercicio.
Para Montes, “este nivel de extracción más la mortandad registrada en estos años (300 mil reses aproximadamente) tendría como resultado la disminución del stock, que se ubicaría entre 11 millones 600 mil a 11 millones 700 mil reses”.
Al haber mayores proporciones de animales jóvenes en la faena, “es imperioso que las pasturas mejoradas existentes tengan una buena producción y que la inversión en las mismas sea importante en este año, aunque los elevados precios de los insumos pueden jugar en contra” según el técnico del Plan Agropecuario.
El stock vacuno seguiría siendo más criador que en años anteriores, porque mantiene la cantidad de vacas de cría. A su vez es un stock más joven, por haber un descenso importante en las categorías de animales adultos (vacas de invernada y novillos).
“Estamos frente a un momento realmente histórico con cambios internos muy importantes para la ganadería. Todos deseamos que dichos cambios sean estructurales y que podamos mantener un stock productivo, con menores emisiones de metano por kilo producido, con pasturas naturales que sin degradarse soporten una cantidad estable de vacas de cría y su reposición, con porcentajes de preñez también estables y lo más altos posibles” indicó el Ing. Esteban Montes en su informe.
La estructura del stock, mencionada por el profesional “permitiría mantener una industria plenamente abastecida por una tasa de extracción más alta que en años anteriores que tire de la cadena, compuesta por animales jóvenes bien terminados en pasturas y corrales”.