Martes 5 de julio, 2022
  • 8 am

80% de preñez indicó el taller de diagnósticos de gestación vacuna de INIA

En las instalaciones de INIA Treinta y Tres se desarrolló el vigésimo taller de diagnósticos de gestación vacuna, donde 60 profesionales veterinarios de todo el país presentaron el resultado del chequeo de 366.136 vientres, donde el 80% resulto estando preñado y el 20% restante vacíos.
Del total de vientres analizados, el 26% responde a vaquillonas de primer servicio, el 10,1% a vaquillonas de segundo servicio, el 60,6% vacas con cría al pie y 3,3% son vacas falladas del entore anterior.
En las vaquillonas de primer entore, el porcentaje de preñez fue del 87,7%. En las vaquillonas de segundo entore, una de las categorías donde existe la mayor dificultad de volver a preñar, los resultados este año mostraron un 76,3%, lo cual fue indicado como “un buen resultado”, sin embargo se destacó que mayormente en esta categoría los productores están tomando medidas de manejo diferenciales donde obtienen un 80% de preñez frente al 62% de aquellas que no recibieron manejos.
Las vacas con cría al pie alcanzaron un 77,2% de preñez sobre 121.877 vientres evaluados, mientras que las vacas falladas del entore anterior registraron un 89,3% sobre los 6.563 vientres chequedas. Se destacó en el informe presentado qué año, tras año, el volumen de vacas falladas al entore disminuye.
Los departamentos con mayores porcentajes de preñez, Soriano con el 87,4% de preñez sobre un total de 11.078 vientres chequeados, en tanto que Maldonado sobre 10.301 vientres y Flores sobre 5.356 vientres obtienen ambos un 85,5% de preñez.
La situación climática ha sido la principal variable que afectó negativamente los resultados en los departamentos de Artigas y Salto, que obtienen los menores porcentajes de preñez, siendo del 69,1% sobre 30.301 vientres y 76,7% en un total de 38.358 vientres respectivamente.
El Dr. Guillermo De Nava, médico veterinario del norte del país, dijo que los porcentajes de estos departamentos fue el resultado de una primavera y verano más secos. Es decir el impacto negativo de las condiciones climáticas.