Martes 9 de agosto, 2022
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El ciervo axis, especie exótica e invasora en los campos uruguayos que es un problema para la sanidad animal

Por Luis Silva

A lo largo de los últimos años se han visto problemas con la presencia de ciervos en la región, principalmente el llamado ciervo axis, una especie exótica que fuera introducida por Aarón de Anchorena en 1927 (Anchorena también introdujo al Uruguay el jabalí). Productores en la zona señalan la presencia de estos ejemplares alimentándose en las pasturas sembradas, compitiendo por el alimento con los animales de producción, pero también al costado de las rutas y caminos donde ya se han registrado accidentes, ya que los mismos se mueven en grupos y se han extendido en gran parte del norte del país.

UN POCO DE HISTORIA

Un adelantado a su época, enamorado de la naturaleza y al mismo tiempo el responsable de que algunas especies exóticas hayan invadido los campos uruguayos, hablamos de don Aarón Félix Martín de Anchorena Castellanos, más conocido como “Aarón de Anchorena”. Fue un aristócrata argentino que se destacó como aviador, pionero en el Río de la Plata, y además como estanciero en Uruguay, en el departamento de Colonia. Allí fue donde construyó, por el año 1911, el Palacio de Anchorena, actualmente residencia de descanso presidencial que está acompañada de un parque que fue habilitado al público uruguayo en 1989. Una de sus grandes pasiones, además de la aviación, fue recorrer el mundo en barco y traer consigo flora y fauna exóticas en la región. Es así que además de las 200 especies arbóreas y arbustivas que conforman el parque Anchorena, ingresó al país entre las especies exóticas el especialmente atractivo y considerado más hermoso cérvido del mundo, el ciervo Axis, originario de la India. Además de introducir el Jabalí en la década de 1920.

SU PRESENCIA

A su libre albedrío en los campos uruguayos, siguiendo algunos corredores ecológicos, el ciervo axis se ha dispersado por varias zonas de Uruguay, teniéndose registros en Artigas, Salto, Paysandú, Río Negro, San José y Flores, principalmente. Especialistas en el tema señalan que el ciervo axis se ha extendido a lo largo del Río Uruguay, Río Negro, Queguay, Daymán, Arapey y Cuareim. Si bien hablamos principalmente del ciervo axis, en Uruguay también existe una especie autóctona que es ciervo guazubirá. La diferencia entre ambos es su tamaño, su pelaje, sus astas y por su sistema de alimentación, ya que el axis incluye los cultivos en su dieta, lo que no ocurre con los ejemplares autóctonos.

CONTROL

Actualmente la caza del ciervo guazubirá está prohibida en Uruguay, pero debido al desconocimiento y al avance del ciervo axis, cada vez existen menos ejemplares y se continúan registrando casos de caza ilegal. Por su parte la caza del ciervo axis se encontraba regulado por el decreto 164/996 que permitía abatir en cualquier momento del año hasta cinco animales y trasladar hasta un máximo de tres por persona, en un plazo de 15 días luego de ser emitido el permiso por concepto de caza deportiva. Debido a un cambio en la normativa, ahora se permiten hasta cinco ejemplares machos y cinco ejemplares hembras y el permiso dura los 365 días del año.

DOS ESPECIES QUE CONVIVEN EN NUESTRO PAÍS

En Uruguay existen dos especies de ciervos, una autóctona que lleva el nombre de Guazubirá, nombre que proviene del término guaraní guazú–birá que significa campo de ciervo. Esta variedad se extienden desde Uruguay y norte argentino hasta el sur de México y es conocido por varios nombres dependiendo de la región. La especie exótica es el ciervo Axis, de origen asiático, introducida en Uruguay en 1927. Si bien es considerado uno de los cérvidos más lindos del mundo, debido a su tamaño y agresividad, ha invadido nuestros campos en detrimento de la especie autóctona.

CIERVO AXIS

El ciervo Axis alcanza 1,50 metros de largo y los 95 kilogramos. Los machos son más grandes que las hembras. Se distingue por las manchas blancas en los flancos y las grandes astas de los machos. Esta se compone de dos ramas; la principal se divide a su vez en dos ramas que apuntan hacia adelante.

GUAZUBIRÁ

El Guazubirá es de color marrón con algunas vetas grises. Las crías son de color pardo oscuro con manchas blancas, pero el pelaje se va aclarando y las manchas desaparecen a medida que crece. Los más grandes alcanzan 1,20 metros de largo y llegan a pesar 25 kilogramos. El macho se distingue de la hembra por sus astas finas que pueden medir quince centímetros de largo.

PARA LA SANIDAD ANIMAL ES UN GRAN PROBLEMA

La presencia de animales silvestres, siempre es una causa de preocupación por parte del sistema de salud, ya sea humano o animal. Principalmente cuando se tienen este tipo de especies de las cuales no se tienen estudios que determinen fehacientemente el estatus sanitario de estas especies. Al igual que con los jabalíes, la sanidad de los ciervos ha sido tema de discusión en varias reuniones de las Comisiones Departamentales de Salud Animal (CODESAS) y de la Comisión Nacional Honoraria de Salud Animal (CONAHSA). De acuerdo a la información oficial brindada desde el Ministerio de Ganadería, Agricultura y Pesca (MGAP) los cérvidos son transmisores de una serie de enfermedades que pueden ser directamente de animales de producción, como así también zoonóticas, es decir enfermedades transmisibles al ser humano. Entre ellas se destaca la Fiebre Aftosa, la Babesiosis Bovina, la Brucella Abortus y Brucella Ovis, Ectima contagioso, Garrapata, Lengua Azul, Leptospirosis, Paratuberculosis, Salmonelosis, Sarna y Tuberculosis Bovina, entre otras.

Ambiente trabaja en limitar

la especie, pero faltan recursos”

Ante la problemática que se verifica a nivel de los campos agrícolas, ya que esta especie en particular incluye pasturas, forrajes y cultivos en su alimentación, dialogamos con el Dr. Gerardo Evia, quien se desempeña como el Director Nacional de Biodiversidad y Servicios Ecosistémicos del Ministerio de Ambiente.

¿El Ministerio de Ambiente tiene estudios sobre la población existente en el país, en particular en esta zona?

El ciervo axis es una especie originaria de Asia y tiene una gran capacidad de adaptación lo que determina que en la mayoría de los países donde ha sido introducida se comporte como especie invasora aunque en algunos no prosperara. Algunos estudios permiten establecer que la mayor cantidad de registros se verifican en los departamentos de Artigas, Salto y Paysandú. La distribución hace pensar que los ambientes boscosos asociados al río Uruguay, habrían actuado como vía de dispersión del ciervo axis por el litoral hacia el norte desde el origen en Anchorena (Colonia). De hecho los estudios indican que los bosques nativos son los principales tipos de ambiente utilizados por la especie.

¿Qué impacto tiene la población de ciervos en el país, en cada zona, ya sea productiva o social?

Los impactos reales y potenciales varían en proporción a la abundancia local de las especie, y van desde competencia por el forraje con especies productivas (ganado) y otras especies de herbívoros nativos, daños en especies leñosas nativas o introducidas, daños a cultivos agrícolas y forrajeros y eventual trasmisión agentes patógenos. Sin embargo debe tenerse presente que todas estos impactos dependen y ocurren en función de las densidades que varían en cada zona.

¿Qué medidas de control se tienen disponibles, teniendo en cuenta que es una especie exótica invasora?

Los datos de campo regulares sobre la especie en Uruguay son insuficientes para planificar adecuadamente su manejo técnico efectivo; es necesario ahondar en varios aspectos de su ecología y comportamiento. Es necesario valorar el efecto de distintas medidas de control. La especie puede considerarse un recurso cinegético (caza deportiva), pero esto no asegura su control. Para ello hay que medir, planificar y actuar y volver a evaluar. El Ministerio otorga permisos de caza de control en aquellos casos en que se demuestran daños evidentes (cultivos agrícolas, forestales, etc.). Para ello debe realizarse un trámite específico a efectos de conseguir un permiso de caza de control. Debe concientizarse sobre la necesidad de limitar su dispersión evitando la generación de nuevos focos mediante traslados como ha ocurrido en el pasado, para lo cual estamos trabajando, pero necesitamos recursos.