Viernes 19 de agosto, 2022
  • 8 am

Los Free Shops de Salto.

Leonardo Vinci
Por

Leonardo Vinci

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Por Leonardo Vinci.
Los comienzos del “Duty free” se remontan a la década del 60 y al Aeropuerto de Shannon, en Irlanda.
Para los turistas, los Free Shops son una oportunidad excelente para ahorrar dinero en una gran variedad de productos libres de impuestos.
En 1986, había centenares de comercios cerrados en la capital de Rivera, las cifras del desempleo eran enormes y la pobreza no se podía ocultar.
Fue entonces que el Presidente Sanguinetti firmó el decreto que habilitó el funcionamiento de los Free Shops y con ellos, la ciudad renació y llegó la prosperidad.
Por medio de la legislación vigente se buscó incrementar la inversión, la actividad comercial y el empleo en las zonas amparadas al régimen especial de ventas de estos negocios.
Para el Ministerio de Turismo, los Free Shop autorizados en Rivera convirtieron a la ciudad en un destino paradisíaco para las compras, recibiendo la visita de miles de visitantes brasileños que, tentados por los buenos precios, nunca regresan con las manos vacías.
Estos comercios seducen a los visitantes con ofertas para todos los gustos. Si bien las bebidas, los perfumes, y ventiladores y aire acondicionados son los productos estrella, prácticamente no existe marca o producto que no pueda encontrarse, en las modernas tiendas que comercializan a precios más que convenientes.
Los free shops manejan un precio internacional “duty free”, lo que asegura que el producto tenga el mismo valor en cualquier tienda libre de impuestos en todo el mundo. Sin embargo, la lista de artículos de venta libre que se comercializan en Rivera, tiene un criterio selectivo, que apunta a atraer la atención de un público de lujo. En muchos rubros no está permitido incluir artículos por debajo de determinado valor de venta, lo que asegura un alto nivel de la oferta de productos disponible.
Cerca de 50 Free shops operan en Rivera y dan trabajo directo a más de 1.200 riverenses. El sector representa cerca del 10% de la economía del Departamento, además de alentar la hotelería, los restaurantes, el transporte y el almacenamiento.
Lo cierto es que se han convertido en la principal fuerza motriz del desarrollo de la región y en un gran atractivo para el turismo de compra.
No se puede desconocer que actualmente, pudiendo cruzarse las fronteras libremente una vez más, la enorme diferencia cambiaria con la Argentina, ha llevado a los comercios uruguayos del litoral a aprietos más grandes que los pensados.
Por increíble que parezca, en Salto no funciona ningún Free Shop.
Entre otras medidas económicas a implementarse para amortiguar los efectos de la difícil situación que atraviesan nuestros comercios, deberá tenerse en cuenta la necesaria e imprescindible habilitación de varios de ellos en la ciudad, cuya instalación dinamizará la economía.
No podemos seguir dándole la espalda a la realidad.
Ya que la adjudicación de servicios de tiendas Free Shops debe realizarse “por el sistema de licitación pública”, teniéndose “en cuenta la solvencia económica y moral de los proponentes, así como el porcentaje, actividad o utilidad ofrecidos compensación por el servicio adjudicado…” los empresarios y los gobernantes de Salto deberían actuar sin demoras ante las autoridades nacionales, solicitando la adopción de las medidas correspondientes.