Viernes 19 de agosto, 2022
  • 8 am

La columna infiltrada

DEUDAS DE PERSONAS FÍSICAS

La semana pasada les contamos algunos de los motivos del proyecto de ley de reestructuración de deudas de personas físicas, Y hoy les brindamos algunos detalles más.

La gran mayoría de uruguayos sin activos, que sólo cuentan con su salario, se encuentran acorralados y muchas veces embargados ante el incumplimiento en el pago de sus obligaciones.
Una causa del problema es la sobre oferta crediticia, lo que hace que los individuos accedan en forma casi irreflexiva al crédito, pero tampoco podemos dejar de mencionar que esta situación se puede originar por el desempleo o graves situaciones familiares.
Ante esta realidad, en especial en épocas de crisis, es imperiosa la creación de un instrumento procesal tanto para el deudor, que enfrenta esta situación de sobreendeudamiento que no le permite honrar sus obligaciones, como el acreedor que sólo perjudica al deudor pero no recupera su crédito…
REGULACIÓN ESPECIAL
Se han podido constatar los serios problemas que genera la falta de una regulación especial cuando quien se encuentra en estado de insolvencia resulta ser una persona física que carece de bienes o sólo con un ingreso físico. Pese a que resultan escasas las investigaciones que permitan comprobar los resultados o consecuencias de estos pedidos de concursos, en los países en que se han implementado, su funcionamiento ha sido valorado como beneficioso…
Entendemos que se deben seguir ciertos lineamientos para logar un equilibrio razonable y justo:
a) Valorar la conducta del sujeto considerando las acciones u omisiones llevadas a cabo por éste con el fin de prevenir ciertos hechos o conductas culpables del deudor. El procedimiento estaría reservado al deudor diligente y de buena fe. Entendemos que ésta solución desalentará definitivamente a aquellos deudores de mala fe que han dañado el sistema, generándose una nueva conciencia respecto del cumplimiento de las obligaciones. Para ello se tendrá que distinguir a quien se encuentra en situación de insolvencia inculpable, de aquel cuyo sobreendeudamiento es consecuencia de culpa o dolo.
b) La propuesta a fin de cancelar la deuda podrá diferir entre las distintas clases de acreedores. Existe cierta responsabilidad por parte de las empresas financieras o comerciales al atraer a las personas a tomar créditos, a través de publicidad disuasiva y convincente y con ello contribuyen al endeudamiento, como concausa del problema actual.
c) Dado que ciertas empresas han determinado que la incobrabilidad no es un problema sino un gasto más, que puede ser cuantificado con precisión y que normalmente se incluye como un “costo” del bien o servicio. A su vez, se crea un seguro que se adiciona al precio de venta o préstamo, por lo que coincidiendo con la jurisprudencia y doctrina brasileña podemos concluir que alguna responsabilidad debe asumir quien contribuyó a provocar la crisis patrimonial individual. Es así que procuramos que se conceda al deudor, o en su caso la imponga el Tribunal, una propuesta de pago que pueda resultar en alguna medida desventajosa para dichos acreedores.
LEGISLACIÓN DE
NUEVA ZELANDA
d) Las ideas rectoras que proponemos a través de un procedimiento de “Reestructuración de pasivos para personas físicas sin activos o de escaso valor” tiene su fuente en la legislación de Nueva Zelanda, la que por su sencillez, practicidad y equidad nos parece más adecuada a la realidad nacional.
Se pretende legislar un único proceso para las personas físicas que se encuentren en estado de crisis económica-financiera que no sean titulares de bienes, o que su activo sea su única vivienda con un valor equivalente al establecido para su incorporación como bien de familia y/o sus ingresos anuales sean menores o iguales a la suma de UI 120.000 (aproximadamente de tres salarios mínimos mensuales).