miércoles 1 de febrero, 2023
  • 8 am

Tanque australiano, una bomba y un cañón aspersor para empezar a regar el campo natural

La falta de precipitaciones y la situación de sequía generada en el norte, en su tercer verano consecutivo, generan preocupación en los productores y al mismo tiempo agudiza la inventiva de aquellos que están buscando continuamente salidas a los problemas que se presentan día a día. Es así que con pocos recursos, en su gran mayoría disponibles en el predio, un productor chico de la zona de Valentín decidió regar cuatro hectáreas de campo natural, de un área total de 180 hectáreas.
Se trata del Técnico Agropecuario Gerardo Sierra, quién explicó que «en situaciones totalmente extremas como estamos en este momento, se habla mucho de riego pero el principal problema es el agua y justamente lo que todos estamos viviendo es la deficiencia de agua». El productor dijo que en su caso tiene «un tanque australiano alimentado por molino, de unos 80.000 litros y con una bomba 220 con un generador estoy probando cuanto área puedo ir regando».
Sierra dijo que «en los campos superficiales como los de Valentín, campos de basalto, superficiales medios, no tan profundos, con menos milímetros podemos tener un mayor impacto. Capaz que no necesitamos ocho o diez milímetros, quizás con cuatro o cinco milímetros regando cada dos días tenemos algún impacto».
La intención del productor es ver la respuesta que puede llegar a tener sobre el campo natural, la operativa y el área que alcanzaría con este sistema para planificar un área de forrajes para el año que viene.
Si bien se puede pensar que estar en el medio de un campo, con un aspersor regando 35 metros a la redonda durante dos horas, es como poner «una gota de agua en un desierto» en la actualidad de falta de precipitaciones y con el estrés que atraviesan las plantas en el campo, Sierra dijo que «se puede pensar de esa manera» pero advirtió que «es la gota de agua en el desierto».
Explicó que su sistema de riego, partiendo del tanque australiano, una bomba de agua y un cañón aspersor, está pensado para dispersar agua en un área de cuatro hectáreas, ubicada frente a las instalaciones del creep feeding, por lo que las cañerías que se utilizan son las del sistema de bebederos, de manera de bajar los costos de inversión.
Si bien el sistema se ha instalado hace pocas semanas y se está en fase de experimentación, de prueba y error, Sierra dijo que el efecto que se observa en estos días «es igual al del jardín de la casa, aquellos pastitos que están pidiendo agua y reciben cuatro o cinco milímetros cada dos días, ya se ha notado un reverdecimiento y al clavar la pala de posear note que el agua tras los dos primeros días de riego estaba en la raíz de las plantas, porque los campos son muy superficiales».
Explicó que el volumen de agua que se riega está limitado por la capacidad del tanque australiano, sin afectar la disponibilidad de agua en los bebederos que es el objetivo principal de la fuente de agua.