lunes 15 de julio, 2024
  • 8 am

No desaparezcan

Pablo Vela
Por

Pablo Vela

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Por Pablo Vela
A diez días de haberse realizado la elección internas de los partidos políticos de nuestro país, varias son las conclusiones que se pueden y se han ido sacando.
Entendemos que la de mayor preocupación para el espectro político debe ser la baja concurrencia a votar, a ejercer el sagrado derecho a elegir nuestros representantes en distintos cargos políticos.
Parece que la principal razón pasa lisa y llanamente por el descreimiento que tiene la gente en la política, en los políticos. Ya lo hemos tratado en varias columnas previas a la elección del 30/6, por todas las cosas que nos planteaban los salteños al concurrir a distintas zonas de la ciudad.
También puede haber incidido el clima aunque el sol acompañó, fue un día de invierno pero con un sol radiante aunque claro está igualmente las ganas de ir a elegir un candidato era menor a los momentos soleados que tuvo el domingo clave para el Uruguay y para Salto.
Seguiremos insistiendo sobre la principal razón que entendemos ha sido el factor clave de la baja votación: descreimiento, decepción, desilusión, cansancio de promesas incumplidas, todas cuestiones en las que le asiste la razón al ciudadano.
Ejemplos hay de todos los colores y tamaño, la calidad de nuestros políticos ha caído a niveles tan chatos que todo queja que plantea el ciudadano siempre le asistirá la razón.
La política, como herramienta social es hermosa, que no nos confundan los inútiles que se han valido de ella; la decepción debe recaer sobre el político, sobre la persona que no estuvo a la altura de un cargo, de una posición que se le otorgó para servir a sus conciudadanos pero no sobre la POLÍTICA.
No se hace política, sobretodo en Salto, se rematan voluntades, se compran decisiones, se abusa de la posición temporal que algunos ocupan para llevar hasta la humillación misma con tal de lograr un voto.
Pero el remedio lo tenemos todos, cada uno de nosotros, porque el voto como secreto que es debe ser nuestra herramienta para cambiar esa imagen y poner a personas que por lo pronto de arranque quieran el bien general antes que el de los amigos, salteños que propongan y proyecten por el departamento y en consecuencia mejores condiciones de vida para todos.
El camino comenzó a trazarse, nos sumamos a un proyecto que busca cambiar eso y el primer pasó se logró; en el Partido Colorado ganó la frontalidad, la sinceridad y la renovación. Pero en el raid electoral que tenemos los uruguayos pasamos a definir legisladores y la conducción del país.
Nuevamente insistiremos en el voto razonado, en el pensar propuestas y acciones de pasado reciente de los diferentes candidatos.
Pero para eso habrá tiempo.
Hoy pedimos que no desaparezcan quienes a fuerza de promesas visitaron a miles de salteños y quedaron por el camino porque no fueron electos para seguir siendo elegibles para diferentes cargos.
Sigan estando cerca de la gente porque no hay mejor diagnóstico de un problema que el que hace el propio salteño que lo vive, de allí nacerán mejores soluciones, no tengan dudas.
Y trabajen, que los salarios que legalmente reciben valgan la pena cada peso, así iremos recuperando la confianza en el sistema político; ese recupero de la confianza será paulatino, es momento de que nuestros políticos sean personas capacitadas, formadas, activas y comprometidas para que ese proceso sea más rápido.