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Sábado 30 de Mayo, 2026 138 vistas

10 a 10 para algunos es empate

Pablo Bonet Cabrera
El pasado 11 de julio de 2025, hace un poco más de 10 meses atrás, asumió una nueva administración departamental. La esperanza es grande. Obviamente si vemos que pasaron 10 años donde Salto caminó para atrás desde aquel “en 100 días tapamos todos los pozos” del novel intendente Andrés Lima en 2015, hasta el “mil cuadras de bitumen. Las vamos a desparramar entre los diferentes barrios”, del candidato oficialista Álvaro Lima y hermano del ex intendente en 2025. 10 años de gestión entre punto muerto y marcha atrás. Para algunos comparar 10 años con 10 meses parece equitativo. Para quien tiene un mínimo de sentido común, se da cuenta que hablamos de menos de un 10%. 
Pero igualmente, comparemos, si es lo que quieren, comparemos.
En estos 10 meses se han recuperado maquinarias viales, las cuales estaban hace años tiradas y abandonadas. Se han adquirido otras que ya están trabajando en calles de la ciudad y en los caminos rurales.
Se han recuperado ómnibus y se compraron otros que están llegando en estas próximas semanas a Salto.
Se recuperaron camiones de recolección también abandonados y en desuso, se sumaron nuevos y mejores contenedores.
En las Termas del Daymán y Arapey se están viendo cambios y mejoras en todo sentido.
Las finanzas de la Intendencia están equilibradas (sin fideicomiso aún) y ahora los recursos se utilizan no solo para pagar sueldos (como tanto se jactaban en la anterior administración) sino también para obras y mejoras.
La comuna firmó un acuerdo para modernizar la iluminaria de 2100 cuadras. (1900 en calles y 220 en avenidas).
Vivimos un Carnaval como hace años no se veía, volvió la vuelta ciclista después de 12 años, tuvimos una Semana de Turismo con todo. Pero fundamentalmente Salto volvió a tener posicionamiento nacional y regional. Ya dejamos de ser la vergüenza para que nos miren con ojos de futuro.
Pero claro, hay pozos, hay basura, hay lugares sin luz y los defensores de los 10 años de marcha atrás, se ponen exigentes porque en 10 meses no se hizo todo lo prometido. Una lógica razonable si viene de quienes centraron la gestión en controlar a quienes repartían folletos en los barrios, en castigar a funcionarios que no concurrieran a las marchas y tapar los pozos con “arena y cascola”.
Para ellos 10 meses es comparable con 10 años. Para quienes hace 10 meses estamos en la gestión sabemos que solo se ha caminado hacia adelante, con errores y aciertos, pero para adelante. Salto se despertó, Salto vive la esperanza, Salto va camino a ser nuevamente nuestro orgullo.
Si será así la realidad que la crítica pasa por filmar pastitos en las veredas y filmar calles que están en obra y decir que se hizo mal.
Hoy tenemos un Director de Obras que es Ingeniero civil y no puntero político, una directora de Gestión Administrativa que todos los municipales la recuerdan por su honestidad y dignidad que la llevó a renunciar antes de ser parte de una administración que se apartaba de las reglas de una buena gestión. Tenemos un Secretario General que tampoco es puntero político sino un reconocido profesional, productor y honesto ciudadano, un Director de Hacienda, economista que logró concretar el primer fideicomiso de la historia de Salto por licitación pública que permitió que se rebajaran en 41 millones de dólares lo que debe pagar la Intendencia en 20 años. Por debajo de ese grupo, un equipo de directores que esencialmente estamos trabajando en equipo, colaborando entre todos y no pensando en cada chacrita.
Pero fundamentalmente, por encima de ellos un Intendente que piensa en Salto y su gente y no en los votos para las próximas elecciones. 
En este caso 10 a 10 no es un empate, ya es una goleada.