El Poder Ejecutivo proyecta precipitaciones extraordinarias de hasta 500 milímetros mensuales y unos 25.000 desplazados a nivel nacional. En Salto, el Comité de Emergencias ajusta el censo de familias en zonas inundables, alista refugios y prepara un operativo preventivo ante el doble riesgo de la crecida del río Uruguay y las enchorradas urbanas.
ESCENARIO EN EL LITORAL
El reciente anuncio formulado por la Torre Ejecutiva y la Junta Nacional de Emergencias sobre la inminente llegada de un fenómeno de El Niño de magnitud superior a la de años anteriores ha encendido de inmediato las alarmas en todo el litoral norte del país. Con estimaciones oficiales que prevén lluvias de hasta 500 milímetros por mes entre octubre y diciembre, volumen que equivale a casi el 40 por ciento del promedio anual descargado en solo 30 días, el departamento de Salto se ubica en el centro del mapa de vulnerabilidad climática nacional. A nivel departamental, la respuesta logística y operativa recae directamente sobre el Centro Coordinador de Emergencias Departamentales.
AMENAZA COMBINADA
A diferencia de otros puntos del país, Salto enfrenta un escenario de riesgo dual muy particular. Por un lado, se prevé el repunte sustancial del Río Uruguay, debido a la saturación hídrica en la cuenca alta y media ubicada en el sur de Brasil. Esta situación obligará a la Represa de Salto Grande a realizar maniobras continuas de erogación de agua, lo que impactará de manera directa e inminente en la cota del puerto local y en todos los barrios costeros adyacentes. Por otro lado, la ciudad se enfrenta al peligro de las precipitaciones concentradas, conocidas popularmente como enchorradas. Las tormentas puntuales con volúmenes acumulados de 100 a 150 milímetros en cuestión de pocas horas generarán anegamientos rápidos en las cuencas urbanas y en los arroyos que atraviesan la ciudad, como el Sauzal y el Ceibal. Este fenómeno afectará directamente a fincas que se encuentran fuera de la franja habitual de inundación fluvial.
CENSO SOCIAL Y RED DE REFUGIOS
Desde la coordinación del Centro Coordinador de Emergencias Departamentales se informó que los equipos territoriales avanzan a paso firme en la actualización del relevamiento de familias residentes en las cotas más bajas e históricamente anegables. El objetivo central de este procedimiento es contar con un Padrón Único de Afectados bien consolidado antes de que se registren las primeras precipitaciones severas, permitiendo así coordinar evacuaciones de carácter preventivo y no meramente reactivas. Paralelamente, la Intendencia de Salto y las instituciones integrantes del Comité evalúan la habilitación estratégica de diversos espacios de contingencia.
INFRAESTRUCTURA Y COMPROMISO CIUDADANO
En el área urbana y periurbana, las cuadrillas pertenecientes a la Dirección de Obras y Servicios Públicos mantienen tareas intensivas de limpieza de cauces, desobstrucción de colectores y mantenimiento preventivo de bocas de tormenta. No obstante, desde los organismos de emergencia se enfatiza que la colaboración ciudadana resulta absolutamente indispensable para mitigar el impacto.
PLAN DE RECONSTRUCCIÓN
Ante la reserva de una línea de crédito contingente por 750 millones de dólares anunciada por el Gobierno central para atender la emergencia socioeconómica y vial en todo el país, las autoridades departamentales confían en contar con el flujo financiero necesario. Este respaldo económico asegurará no solo la atención inmediata durante la crisis, sino también el soporte fundamental para la posterior fase de retorno de las familias a sus hogares y la reconstrucción de la infraestructura afectada.