Tadeo tiene 16 años. Cuando tenía poco más de un año, su familia comenzó a notar pequeños detalles en su desarrollo: su evolución era más lenta y mostraba ciertas dificultades de agarre en comparación con otros niños. Tiempo después, tras un episodio particular, sufrió un retroceso significativo. Tadeo, que ya pronunciaba sus primeras palabras como papá, mamá, agua o galletita, dejó de decirlas gradualmente. Ante la falta de un diagnóstico formal en Uruguay —el cual suele otorgarse a partir de los tres años—, la familia emprendió una búsqueda incansable de alternativas.
ESTIMULACIÓN MAGNÉTICA
El punto de quiebre en su calidad de vida llegó al acceder a la estimulación magnética transcraneal. Este procedimiento le permitió a Tadeo lograr un descanso regular y dormir como cualquier otro niño, un logro altamente significativo para su entorno. A pesar de estos progresos, Tadeo continúa enfrentando desafíos diarios: no ha desarrollado el habla verbal, utiliza pañales y atraviesa episodios puntuales de frustración o malestar físico derivados de molestias estomacales. Con el objetivo de impulsar su desarrollo, la familia ha planificado un viaje a Panamá para que Tadeo reciba un abordaje médico integral.
LA META: LLEGAR A PANAMÁ
La meta económica fijada para concretar el viaje es de 45.000 dólares, de los cuales ya se han recaudado 5.500 dólares. La familia proyecta realizar este procedimiento a mediados de enero aprovechando el receso lectivo y mantiene firme la esperanza de alcanzar la cifra necesaria.