Melisa Ferradini.
Casa de Salto nació de la idea de un grupo de destacados residentes salteños, que resolvió concretar un viejo sueño creando una Casa de su Departamento en la Capital. La fundación surgió de una reunión realizada el 31 de agosto de 1943 en el Ateneo de Montevideo, la histórica cuna del “Ariel” de José Enrique Rodo. Asistieron el Dr. Marcelino Leal, Senador Francisco Forteza, Antenor Olivera Luna, Ildemara Hernández, Camilo R. Williams, Dr. Jacinto Díaz Mintegui, Gral. José M Gomeza, Embajador Fernando Rivera Devoto, Historiador Dr. José M. Fernández Saldaña, Dr. Asdrúbal Delgado, Dr. Luis Oliu, Celsa Osimani de Moretti, Lila Prati y Arq. Martin Boada. Este grupo de socios fundadores designó al Dr. Marcelino Leal como primer Presidente y a Camilo R Williams Secretario General. CAMBIO dialogó con su Presidente actual Arq. Hugo Barbieri 84 años, hijo del ex Intendente de Salto, Armando. I Barbieri.
-¿Cómo surge Casa de Salto?
-Casa de Salto surgió en el amor de tan ilustres personalidades de la época. Mucho tiempo ha transcurrido y como resultado de gestiones realizadas, Casa de Salto fue reconocida por el Ministerio de Educación y Cultura como institución cultural, lo que aparte de la distinción que eso significa, otorga ciertos beneficios y exoneraciones tributarias. Hay que destacar la unidad inquebrantable del Consejo Directivo actual, que ha permitido superar los serios problemas que se fueron presentando. Sabido es que las instituciones al igual que las personas, deben enfrentar a lo largo de su vida todo tipo de circunstancias, buenas y malas y la forma de salir adelante es con serenidad y firmeza.
-¿Cuándo tomo la decisión de presidir Casa de Salto?
-La presidencia nunca fue una aspiración personal. Yo había integrado una directiva anterior que era con el propósito de ayudar a construir la gran obra de ampliación y reciclaje con la colaboración de grandes colegas. De manera que fueron los compañeros que llegado el momento me dijeron que tenía que ser el presidente. Y me comprometieron y así se sucedieron los hechos y hoy en día la presido.
-Son 80 años de vida de la Institución. ¿Cómo es la situación de la misma?
-Sabido es que las instituciones al igual que las personas a lo largo de su vida pasan por etapas buenas, regulares y malas. En este caso a nosotros nos tocó una 1era parte del período con todo el problema del cierre por el tema del covid, la clausura por tiempo indeterminad, etc. Pero lo importantes es que Casa de Salto ahora está bien. La casa está en orden.
-¿Cómo se financia Casa de Salto?
-Casa de Salto es una Asociación Civil sin fines de lucro. Declarada además por el Ministerio de Educación y Cultura como Institución Cultural. Todo esto hace posible la exoneración de varios tributos. Por otro lado Casa de Salto se financia de varias formas; algunos locales alquilados, por ejemplo la planta alta donde antes era el salón de fiestas ahora hay un gimnasio. También hay un grupo de coros que se dividen en 5 etapas de lunes a viernes. Contamos con la barbacoa que se alquila para eventos, eso también es importante para el financiamiento. Por supuesto que los socios también con su aporte contribuyen.
-¿Cómo es la organización y la actividad en la actualidad?
-Las actividades son varias. El frontón de pelota reúne un grupo muy importante de deportistas. Hay gente que realiza concursos de billar y de truco. Esta también la parte cultural donde se llevan a cabo conferencias, actos y otros eventos. Son muchas y variadas las actividades. Nosotros por meta tenemos que cumplir lo que dicen los estatutos. Es un centro democrático de unión entre personas vinculadas a Salto especialmente los originarios del mismo. Es la función nuestra reunir a los salteños y los que vienen a Montevideo nos visitan.
-¿Qué beneficio ofrece Casa de Salto a los estudiantes?
-Con respecto a los estudiantes ahora ya no es como en aquella época que teníamos el comedor estudiantil y el lugar para los estudiantes. Fundamentalmente porque se creó en Salto la UDELAR. No vienen estudiantes como antes a estudiar acá. Estamos abiertos a los que quieran venir serán muy bienvenidos. Acabamos de firmar con INAU un compromiso por 5 años 10 cupos de 10 horas semanales para atender a un grupo de chicas, madres embarazadas menores de edad. Ahí recibirán contención y también podrán realizar actividad física en el gimnasio. Jóvenes entre 11 a 20 años estamos realizando una obra social con esta actividad. Pasó la época de oro del comedor estudiantil donde comían 100 estudiantes universitarios inclusive la Intendencia nos enviaba la carne. Casa de Salto le había construido un comedor y una cocina. Los estudiantes organizaban “bailes” semanal de recaudación que se llamó la Caldera del Diablo. Esa actividad ha sido muy famosa en aquellos años en la noche Montevideana.