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Miércoles 03 de Junio, 2026 103 vistas

Cayó el autor de un violento asalto armado tras refugiarse en un baldío

Un sexagenario fue abordado por dos criminales con el rostro cubierto en pleno mediodía. El rápido despliegue de las fuerzas del orden de la Jefatura de Policía de Salto cercó las inmediaciones y logró capturar a uno de los sospechosos en posesión del botín y bajo requisitoria judicial por burlar los controles del Estado. Los hechos comenzaron a desencadenarse al mediodía del lunes, aproximadamente a las 12 horas, cuando un violento episodio quebró la calma habitual en las inmediaciones de la zona de la calle 19 de Abril al cuatrocientos. Un ciudadano de sesenta y siete años, que se encontraba al frente de su comercio local, fue sorprendido de forma abrupta por dos individuos que irrumpieron en el establecimiento ocultando sus identidades detrás de cobertores faciales.
EL ROBO
Bajo una hostil intimidación y esgrimiendo un arma blanca para quebrar cualquier tipo de resistencia, los asaltantes exigieron la entrega inmediata de la recaudación y mercadería. Lograron sustraer la suma de trescientos cincuenta pesos uruguayos, una caja de bebidas alcohólicas y una bolsa que contenía facturas varias, para posteriormente emprender una veloz huida a pie de la escena del crimen.
RESPUESTA POLICIAL
La respuesta policial no se hizo esperar. Tras tomar conocimiento de la rapiña, los efectivos montaron un minucioso operativo de rastrillaje en las zonas aledañas. La persistencia de las autoridades dio frutos poco tiempo después en un baldío ubicado en la intersección de las calles Agraciada y Chiazzaro, donde se divisó y capturó a uno de los presuntos autores. El detenido, un hombre de veintidós años, no solo cargaba con el estigma del hecho reciente, sino que los sistemas informáticos revelaron que poseía una requisitoria pendiente por haber abandonado su dispositivo de monitoreo electrónico. Puesto el hecho en conocimiento de la Fiscalía, se dispuso de inmediato su detención formal.
LA SOMBRA DEL DESACATO
El riguroso patrullaje nocturno en las calles salteñas permitió interceptar a un joven de veinte años que caminaba impunemente dentro del perímetro de exclusión judicialmente impuesto para proteger a una víctima en el marco de una causa por violencia doméstica. El reloj marcaba exactamente la medianoche de ayer cuando las patrullas policiales en funciones de prevención del delito detectaron movimientos en la intersección de las calles Juana de Ibarbourou y Pública. En ese punto estratégico, el personal policial actuante procedió a interceptar a un joven de veinte años de edad con el fin de realizar un control de rutina e identificación civil. La intervención inmediata de la Fiscalía de Turno conllevó la detención formal del infractor, derivando todas las actuaciones y el posterior seguimiento del caso a la órbita de la Comisaría Especializada en Violencia Doméstica y de Género de Salto, unidad encargada de velar por la seguridad integral de las víctimas y asegurar el estricto cumplimiento de los mandatos de la justicia uruguaya.
 

 

Despertar con ruidos en barrio Uruguay: 
un botín insólito tras romper un candado

La mañana comenzó con sobresaltos en la zona de calle Salto y calle 10. Minutos después de las siete de la mañana, un vecino de 36 años del barrio Uruguay se convirtió en una nueva víctima de la inseguridad que golpea a la capital salteña. El propietario descansaba cuando una serie de ruidos extraños lo pusieron en alerta. Al revisar los accesos de su vivienda, confirmó sus peores sospechas: desconocidos habían violentado por completo un candado de seguridad.
VARIOS ELEMENTOS
Una vez adentro, los delincuentes se alzaron con un botín de lo más heterogéneo. Según el reporte de las autoridades de la Jefatura de Policía de Salto, el damnificado constató la falta de una garrafa de gas de 13 kilogramos, un rodillo de masajes, dos peines, una mochila infantil y, llamativamente, diez perfumes de 35 ml. Tras la denuncia radicada a la hora 7:20, personal policial comenzó a trabajar en la escena con el objetivo de esclarecer el hecho y dar con el paradero de los autores.
DESVALIJAN TALLER MECÁNICO 
Un trabajador metalúrgico y mecánico de 34 años sufrió en carne propia el accionar delictivo en el inicio de la jornada laboral. A la hora 7:10, la tranquilidad del cruce de la Avenida Carlos Reyles y la calle Rivera se vio interrumpida cuando el operario escuchó ruidos sospechosos que provenían del sector del taller. Al salir de inmediato a verificar lo que ocurría, descubrió que los ladrones ya habían logrado escapar con valiosas herramientas de mano, indispensables para su sustento diario. El recuento de los daños arrojó el hurto de un taladro, una atornilladora y un juego completo de llaves tubo. Los efectivos de la Oficina de Prensa y patrulleros locales acudieron al llamado y ya se encuentran investigando los registros de la zona para identificar a los responsables.
 

 

Motociclista hospitalizada 
tras colisión con Fiat Uno

Un fuerte siniestro vial movilizó a las unidades de emergencia médica al promediar la mañana salteña. A la hora 11:10, las arterias de la Avenida Enrique Amorim y la Avenida José Enrique Rodó se convirtieron en el escenario de un violento choque entre un automóvil y un birrodado.
LOS HECHOS
Un automóvil marca Fiat, modelo Uno, conducido por una mujer de 34 años, se desplazaba por la Avenida Enrique Amorim con dirección al oeste. Al alcanzar la intersección con la Avenida Rodó, impactó contra una motocicleta marca Baccio, modelo P110, conducida por una ciudadana de 31 años. La peor parte se la llevó la conductora del vehículo menor, quien debió ser asistida con urgencia en el lugar por una unidad médica de UCMS. Los profesionales de la salud le diagnosticaron de forma primaria un traumatismo encéfalo craneano sin pérdida de conocimiento, disponiendo su inmediato traslado al Hospital Regional Salto para una mejor valoración.
POLITRAUMATIZADO TRAS CAER EN LA VEREDA
Una situación que generó honda preocupación entre los transeúntes de la calle Vilardebó ocurrió en horas de la tarde. A la hora 14:20, un llamado al servicio de emergencias alertó sobre la presencia de un hombre tendido sobre la vereda al 1200 de la mencionada calle. Al arribar el personal policial y médico, se identificó al ciudadano, de 58 años de edad. El hombre se encontraba plenamente consciente pero manifestaba severas dificultades para moverse. Al ser interrogado sobre el origen de sus lesiones, relató que había perdido el equilibrio, cayendo desde su propia altura de manera imprevista. Una ambulancia de la UCMS se hizo presente en el lugar y el médico actuante determinó un diagnóstico primario de politraumatizado, ordenando su traslado de urgencia hacia el Hospital Regional Salto para realizarle los estudios correspondientes.
VIOLENTA COLISIÓN  ENTRE MOTO Y AUTO 
La jornada de siniestros viales sumó un nuevo capítulo de gravedad cuando el reloj marcaba las 17:00. En esta oportunidad, el incidente de tránsito tuvo lugar en la esquina de la Avenida Enrique Amorim y la calle Santa Rosa. De acuerdo con el testimonio recabado por las autoridades en el lugar, un joven de 29 años guiaba su motocicleta por la calle Santa Rosa. Al intentar incorporarse o cruzar la Avenida Enrique Amorim, colisionó de forma violenta contra un automóvil que era conducido por un hombre de 74 años. A raíz del impacto, el motociclista sufrió golpes severos en la zona pectoral. La unidad médica que acudió al llamado le certificó un diagnóstico primario de traumatismo de tórax cerrado. Ante la entidad del golpe, el facultativo ordenó su rápido traslado al Hospital Regional Salto, mientras el personal policial trabaja para determinar las responsabilidades del hecho.
 

 

Vandalismo y desolación 
en una institución pública

Una escena de caos y desorden absoluto fue descubierta a primera hora en un centro público ubicado en las inmediaciones de Instrucciones del Año XIII y calle Andresito. Una funcionaria de 51 años fue la encargada de recibir a los uniformados a la hora 07:40, luego de percatarse del violento ingreso de malhechores al recinto. Los delincuentes no solo rompieron un candado de seguridad, sino que forzaron y dañaron de forma severa varias puertas del edificio.
INVESTIGAN
Una vez ganaron el interior, el ensañamiento fue evidente: destrozaron cuatro bibliotecas repartidas en dos salones. De las instalaciones se llevaron un televisor marca Smartlife de 50 pulgadas y un frigobar marca Midea. En tanto, las pericias preliminares hallaron en el patio exterior un ventilador que los ladrones dejaron abandonado a mitad de camino, junto a una barra de hierro que presumiblemente utilizaron como palanca para consumar los destrozos. La Policía de Salto mantiene abiertas las líneas de investigación.