En una precisa intervención nocturna desplegada en las aguas del río Uruguay, efectivos de la Prefectura Naval Argentina desarticularon una compleja maniobra de contrabando. El procedimiento, que combinó tareas de vigilancia de la Delegación Concordia y la División Investigaciones Criminales a cargo del prefecto Jorge Ribinski, neutralizó de forma directa el traslado de un cargamento ilegal cuyo destino final y exclusivo era abastecer las redes de comercio informal de nuestra ciudad, Salto. El valor total del aforo aduanero de todo lo incautado roza los 89 millones de pesos argentinos. Tomando como referencia las cotizaciones actuales en la zona de frontera, esta suma equivale a unos 3 millones 740 mil pesos uruguayos, lo que representa un duro golpe financiero a las finanzas de la organización delictiva.
EMBOSCADA EN KILÓMETRO 325,6
La fase operativa principal se concretó en momentos en que las patrullas fluviales realizaban tareas de control a la altura del kilómetro 325,6 del río Uruguay. En ese sector estratégico, los uniformados divisaron movimientos sospechosos de personas que acarreaban bultos pesados desde un vehículo en tierra firme hacia la costa, preparando la logística para un rápido cruce fluvial hacia Salto. Al dar la voz de alto, las fuerzas de seguridad cercaron el lugar y aseguraron un vehículo utilitario Citroën Berlingo, junto a las primeras embarcaciones provistas con motores fuera de borda listas para iniciar la travesía. Tras inspeccionar el cargamento abandonado por los contrabandistas, los agentes contabilizaron once bultos cerrados. En su interior se ocultaban dos mil ciento veinte prendas de vestir de procedencia extranjera y doscientas fundas para teléfonos celulares de alta gama.
DESMANTELAMIENTO LOGÍSTICO
A raíz de las pruebas recolectadas en flagrancia y con el fin de cortar los lazos de la banda, tomó intervención inmediata el Juzgado Federal de Concordia. El magistrado a cargo de la causa autorizó de forma urgente una orden de allanamiento para un domicilio en la vecina ciudad argentina que funcionaba como base operativa o depósito de la organización. El registro de la vivienda resultó determinante para desmantelar la capacidad de transporte de la red de contrabando. Durante la requisa de la propiedad, el personal policial incautó otras dos embarcaciones de gran porte equipadas con motores fuera de borda de alta potencia, dos trailers aptos para el traslado terrestre de los navíos, dos carros de mano empleados para mover los bultos por terrenos difíciles hacia el agua y documentación clave con anotaciones de gran valor para la pesquisa. Los activos de transporte y logística incautados en esta segunda propiedad sumaron más de veintiocho millones de pesos argentinos al expediente del caso, lo que representa un valor estimado de un millón doscientos mil pesos uruguayos adicionales fuera de circulación.