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Jueves 30 de Julio, 2026 44 vistas

Desempleo juvenil sigue siendo principal problema estructural y ya supera el 22%

Por Enrique Henderson
El mercado laboral uruguayo mantiene una trayectoria firme al cierre del primer semestre de 2026, sostenido en gran medida por el dinamismo productivo de las localidades fuera de Montevideo. Según el boletín técnico del Instituto Nacional de Estadística correspondiente a junio, la tasa de actividad nacional se ubicó en 64,3 %, la tasa de empleo en 59,6 % y la desocupación en 7,4 %, cifras que reflejan un equilibrio sostenido entre oferta y demanda de mano de obra pese a las tensiones estructurales que persisten en la economía.
EL INTERIOR TOMA LA DELANTERA
El dato más relevante del informe es el vuelco en la geografía del empleo: el interior del país ya no es la región rezagada, sino el principal sostén de la estabilidad laboral. Con una tasa de desempleo de 7,3 %, el interior se ubica por debajo de Montevideo (7,6 %), mientras exhibe una tasa de empleo de 58,9 % y una actividad de 63,5 %. Este desempeño responde a una diversificación productiva impulsada por las cadenas agroindustriales, la logística, la energía renovable, el turismo de temporada baja y las obras de infraestructura departamental. La histórica brecha que separaba al interior de la capital continúa cerrándose, consolidando al territorio no metropolitano como una verdadera red de contención económica para miles de familias.
BRECHAS QUE PERSISTEN
Detrás de las cifras agregadas, la Encuesta Continua de Hogares revela desigualdades que no ceden. Entre los hombres, la actividad supera el 70 % con un desempleo cercano al 6,3 %; entre las mujeres, la participación laboral es notablemente menor y la desocupación asciende a 8,6 %, brecha que se profundiza en el interior rural por restricciones culturales y de oferta laboral. El desempleo juvenil sigue siendo la principal tensión estructural: entre los 14 y 24 años supera el 22 %, triplicando el promedio nacional. En el otro extremo, los trabajadores de 50 a 64 años presentan tasas inferiores al 4 %, aunque enfrentan mayores dificultades de reinserción tras perder su empleo.